Los críticos del PSOE se reúnen en el Palace de Madrid y aceleran su pulso contra Ferraz
Redacción Alerta Digital.- Una reunión celebrada esta mañana en el hotel The Palace Madrid, en la Plaza de las Cortes y a escasos metros del Congreso de los Diputados, ha servido de escenario a un nuevo movimiento del sector crítico del PSOE, encabezado por el exsecretario general del PSOE de Castilla y León, Luis Tudanca, según ha podido saber este periódico. El encuentro ha reunido a dirigentes territoriales, militantes y referentes del socialismo tradicional con un objetivo común: articular una respuesta orgánica a la dirección federal de Pedro Sánchez tras las modificaciones de las candidaturas para las elecciones generales del 29 de noviembre.
El lugar elegido no ha pasado desapercibido. The Palace, un hotel emblemático situado en el número 7 de la Plaza de las Cortes, alberga espacios como La Cúpula Restaurant & Bar y el 27 Club, y se encuentra en pleno eje institucional de la capital, junto al Congreso y a los principales museos de Madrid.
La reunión se ha producido en un momento de máxima tensión interna. Ferraz ha modificado candidaturas respaldadas por las bases en provincias como Palencia, Burgos y Albacete, lo que ha desatado protestas y renuncias entre candidatos y cargos territoriales que denuncian una imposición desde la cúpula nacional.
En Palencia, la militancia había respaldado a Álvaro Bilbao como cabeza de lista al Congreso con 77 votos a favor y una sola abstención. Sin embargo, la Comisión Federal de Listas sustituyó su nombre por el de la diputada María Luz Martínez Seijo, una decisión que provocó la renuncia en bloque de los cuatro integrantes propuestos por las bases: los números dos y tres, Luis Ángel Marín Paredes y Alicia García Alonso, y los dos suplentes, Luis Fernando Cantero Mena y Mireia Barrios Bernardinos.
La alcaldesa de Palencia y secretaria provincial, Miriam Andrés, había cargado previamente contra Ferraz por haberse pasado, en su opinión, “la voz de la militancia por el forro”. Su denuncia se ha convertido en uno de los símbolos del malestar territorial contra la intervención de la dirección federal en las listas.
Luis Tudanca ha emergido como una de las piezas centrales de la reunión. El exsecretario general del PSOE de Castilla y León lidera un frente orgánico directo contra Ferraz después de que la dirección federal retirara su candidatura al Senado por Burgos, pese al respaldo mayoritario recibido en el proceso provincial. En su lugar, Ferraz situó a la alcaldesa de Miranda de Ebro, Aitana Hernando.
El caso de Tudanca se suma a la exclusión de la diputada leonesa Andrea Fernández, exsecretaria de Igualdad de la Ejecutiva federal, alineada con el exlíder regional tras su relevo al frente del PSOE castellano y leonés. Desde la federación se ha advertido de que la decisión podría costar al partido un escaño por León.
Para los asistentes al encuentro, la cuestión no sería únicamente electoral: afectaría al modo en que el PSOE concilia la participación de sus bases con la potestad final de la dirección nacional para cerrar las candidaturas. Ferraz sostiene que los cambios se ajustan a las normas internas y que las listas fueron ratificadas por unanimidad en el Comité Federal de Fuenlabrada; sus críticos replican que esa ratificación no borra el resultado de las votaciones previas de la militancia.
El grupo ReActiva lleva el malestar a la organización y se reúne. La reunión de esta mañana también ha contado con impulso de las plataformas de militantes que exigen una renovación profunda del partido. La más visible es ReActiva Socialdemocracia, un colectivo integrado por cerca de un millar de militantes, exmilitantes y simpatizantes socialistas, con presencia en federaciones como Andalucía, Extremadura y Castilla y León.
El colectivo remitió una carta a los miembros del Comité Federal en la que reclamaba elecciones generales antes de que terminara 2026, la renovación de los liderazgos del partido y del Gobierno, la creación de una gestora y la convocatoria de un congreso federal extraordinario. Su propuesta incluye además primarias abiertas para elegir un sucesor de Pedro Sánchez, al que piden que no concurra.
ReActiva defiende un PSOE “fuerte, democrático y conectado con la sociedad”, rechaza los “hiperliderazgos” y plantea devolver peso a los órganos colectivos, revisar el modelo de primarias y recuperar espacios de debate territorial y sectorial.
El encuentro ha reforzado además la presencia simbólica de los históricos del partido. Felipe González y Alfonso Guerra, aunque no forman parte de la estructura orgánica del PSOE, mantienen una influencia notable en el debate público y han elevado el tono de sus críticas a la deriva política y organizativa del socialismo actual.
González ha criticado duramente a Pedro Sánchez por sus declaraciones sobre el Parlamento y ha anunciado que no votará al PSOE en las elecciones del 29 de noviembre, con intención de emitir un voto en blanco. Guerra, por su parte, ha cuestionado el sentido democrático y constitucional del PSOE actual, llegando a dudar de que el partido de Sánchez votara hoy a favor de la Constitución.
También han sonado en el entorno del encuentro los nombres de Javier Lambán, expresidente de Aragón y crítico con los pactos de soberanía fiscal y la amnistía; Tomás Gómez, exsecretario general del PSOE de Madrid; y Eduardo Madina, exdirigente vasco habitual en foros y debates de las corrientes críticas del socialismo.
La dirección federal intenta reducir el conflicto a una cuestión de estrategia electoral y recuerda que su prioridad es la campaña sobre vivienda, salarios y servicios públicos. Pero el malestar territorial, las renuncias en Palencia y la presión de las plataformas internas apuntan a un problema más profundo: la desmovilización de cuadros y militantes en un ciclo electoral que desembocará en las municipales y autonómicas del 23 de mayo de 2027.
Tras la reunión de esta mañana, los críticos parecen dispuestos a convertir su disconformidad en una coordinación más estable. La pregunta que se abre en Ferraz no es ya si existe un frente interno, sino hasta qué punto podrá contenerlo antes de las urnas del 29-N. La conclusión de la reunión es evidente y lo que piden es clara: votar en blanco.











