Feijóo convierte la sobriedad y la gestión en los ejes de su estrategia
Retomada la precampaña tras el luto nacional por la tragedia ferroviaria de Urda, Toledo, el presidente y candidato del Partido Popular se multiplica entre actos y entrevistas con un discurso más institucional. Enfundado en su traje gris de chaqueta y corbata, el uniforme de todos los días.
Alberto Núñez Feijóo en su versión más presidencial. Serio en el fondo y en las formas. Después de 115 muertes en la Alta Velocidad en menos de diez meses, no ha lugar para bailes y chistes. El contexto obliga a la sobriedad y, de pronto, el líder popular parece estar más encajado que nunca. «No tengo que impostar la seriedad que exige este momento. Para mí gobernar nunca ha sido una broma», afirmó este martes en un desayuno informativo organizado por Europa Press en Madrid.
Luego, acudió al plató de La Sexta, para ser entrevistado por Ferreras en Al Rojo Vivo. Acudió con un plan para solucionar los trenes debajo del brazo si le toca ser presidente del Gobierno tras el 29N. «Auditoría exprés» es la primera receta. Toca una revisión integral de la red ferroviaria. De arriba abajo. Raíl a raíl, sistema a sistema. Y lo que determinen los expertos. Ingenieros, técnicos. No políticos.
Aunque obliguen a una reducción de la velocidad o a un parón temporal del servicio. «No me va a temblar el pulso para asegurar que todos los desplazamientos en Alta Velocidad, también en Cercanías, sean seguros, y nunca se pondrá en cuestión la vida de los ciudadanos».
Si logra ser presidente, Feijóo se fijó las infraestructuras como una de sus prioridades. La meta es «devolver la calidad a los servicios públicos». El método: gestión, gestión y más gestión. «El problema de Adif no ha sido un problema de presupuesto, ha sido un problema de gestión, de competencia, de trazabilidad y de experiencia». Se acordó de los nombramientos más polémicos: Koldo en Renfe. Entre otros.
Un día más, el PP exigió la dimisión de Óscar Puente, consumada de noche. A nadie sorprendió la decisión. El propio Feijóo corroboró en La Sexta lo que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, dijo este lunes: que el futuro del ministro lo decidirían los trackings, no de la memoria de las víctimas. «El presidente del CIS, José Félix Tezanos, está haciendo un trabajo de campo para el PSOE con el objetivo de saber si conviene o no conviene cesar a Óscar Puente».
Por si acaso ocurría lo que terminó ocurriendo, el presidente popular disparó entonces hacia instancias superiores. «Fue el presidente del Gobierno quien dio la responsabilidad de la seguridad aérea, ferroviaria, portuaria y viaria a personas como Ábalos y Puente». Por tanto, «el verdadero responsable de todo esto es quien les nombra». Aunque no le restó culpabilidad a Puente: «Reincidente en accidentes con resultado de muertes». Confirmada la marcha del ministro, el PP insiste: «Sánchez no puede esconderse».
Alfonso Muñoz, funcionario, sobre cuándo solicitar la jubilación anticipada: «La revalorización de las pensiones puede hacer que la diferencia entre hacerlo uno meses antes y hacerlo a la edad ordinaria sea menor»Alfonso Muñoz, funcionario, sobre cuándo solicitar la jubilación anticipada: «La revalorización de las pensiones puede hacer que la diferencia entre hacerlo uno meses antes y hacerlo a la edad ordinaria sea menor»
Conforme avanza la precampaña, Feijóo busca un espacio propio. Por encima del muro. «España no necesita más ruido, necesita rumbo; no necesita más personalismo, necesita un proyecto compartido; no necesita un gobierno preocupado por sobrevivir, necesita un gobierno dispuesto a servir. Eso es lo que está en juego el próximo 29 de noviembre», reflexionó ayer.
«Es la hora de la rectificación»
Dispuesto a romper las dinámicas izquierda-derecha y a apelar a una amplia mayoría, se propuso liderar un gobierno «que garantice un rumbo mejor». El país, dijo, está a tiempo de evitar el abismo. «Es la hora de la rectificación». Toca «convertir la decadencia en una decisión democrática de cambio» y acabar con un presidente que representa no un error, sino «el error».
A tal efecto, Feijóo lanzó una advertencia a los líderes sindicales. «En las circunstancias actuales la huelga prevista para la próxima semana debe desconvocarse». El presidente popular recordó las palabras de María Jesús Montero, dos del PSOE y jefa de la oposición andaluza, para matizar: «Las huelgas generales no se convocan contra quien no gobierna». Pero es que, además, cuando el país todavía se encuentra conmocionado por el drama de Urda, si cabe, hay más razones para desandar lo caminado y tomar una decisión a tiempo.
«No cuestiono el derecho de huelga, cuestiono el sentido de la utilidad». Feijóo advirtió a los sindicatos de que si «antes era incomprensible» la protesta, sesenta y nueve muertos después es «un grave error». Si siguen adelante, advirtió, ligarán su futuro al de Pedro Sánchez.










