Álvaro Serrano, operado de urgencia en Las Ventas por una cornada de 20 centímetros
Lo que prometía ser una tarde consagratoria para el novillero de Navas del Rey (Madrid) terminó en un amargo e impactante desenlace. Álvaro Serrano, quien afrontaba en solitario una encerrona con seis astados en la Monumental de Las Ventas con motivo de la Feria de Otoño, sufrió una escalofriante cogida durante la lidia del tercer novillo que le impidió continuar el festejo.
Serrano saltó al albero de la capital dispuesto a refrendar las excelentes sensaciones que ya dejó durante el pasado San Isidro. Ante el primero de la nómina, un utrero con el hierro de Domingo Hernández, el espada firmó los pasajes más artísticos de la cita: temple con la diestra, profundidad en los pases de pecho y un volapié fulminante. La afición llegó a solicitar la oreja con fuerza, aunque el presidente solo le permitió saludar desde el tercio.
Frente al segundo, de Fuente Ymbro, la labor careció de la misma transmisión debido a las escasas fuerzas del animal, con el que Serrano no estuvo acertado a la hora de matar.
La desgracia se mascaba en el ambiente durante la lidia del astado de Conde de Mayalde. El ejemplar ya venía avisando con varias coladas espeluznantes por el lado derecho. Sin dudarlo, el novillero se mantuvo firme en el envite, pero en el remate de una tanda fue violentamente prendido por la cara interna del muslo derecho y volteado en el aire.
La gravedad de la cera fue evidente desde el primer instante, obligando a las asistencias a trasladar al diestro en volandas a la enfermería entre la conmoción de las gradas.
El equipo médico de la plaza, encabezado por el doctor Máximo García Padrós, intervino de inmediato al torero en las dependencias del coso. El parte médico confirmó un pronóstico grave con una cornada de 20 centímetros de recorrido ascendente en la cara interna del muslo derecho por el que ha tenido que ser operado y destrozos importantes en los músculos aductores e isquiotibiales, además de una severa contusión en la arteria femoral.
Una vez estabilizado bajo anestesia general, el novillero fue derivado al Hospital La Fraternidad Muprespa – Habana.











