Los famosos dan la talla denunciando la invasión de Ceuta
La insostenible situación de Ceuta ha despertado una inmensa oleada de solidaridad en toda España, movilizando también a celebridades del mundo de la cultura, el deporte y el entretenimiento. Muchos rostros populares han utilizado su altavoz mediático para hacer visible la crisis. El mundo del cine ha sido uno de los más activos: destaca el mensaje de apoyo lanzado por el actor Antonio Banderas, así como el posicionamiento público de Santiago Segura y Enrique Arce, estrella de La casa de papel, la serie de Netflix que arrasó en todo el planeta.
La música pop y el humor se han volcado con la causa mediante declaraciones de figuras como David Summers (Hombres G), Miguel Bosé y Los Morancos. Los populares artistas de sevillanas Siempre Así apoyaron al pueblo de Ceuta y subrayaron su devoción por la Virgen de África, patrona de la ciudad. Rompiendo su costumbre de no mezclar la cultura con la política, la diva de discoteca Mónica Naranjo sorprendió al público en uno de sus conciertos al compartir con sus fans que «Ceuta es España, nos necesitan».
El mundo del deporte ha sumado apoyos a través de estrellas como Dani Olmo, reciente campeón del mundo con España. El pasado 2 de septiembre, Día de Ceuta, Olmo recibió un homenaje en Terrassa y dejó clara su postura: «Muchas gracias a toda la gente, el Mundial nos ha hecho unirnos. Somos un país en el que las cosas buenas nos unen, pero también nos tienen que unir las difíciles», proclamó el futbolista desde el balcón del Ayuntamiento. «Quiero mandar desde aquí, desde Terrassa, en este día tan especial, un fuerte abrazo, mucho apoyo y todos mis respetos a la gente de Ceuta. Estamos todos con ellos porque vivieron este triunfo como suyo», declaró.
Merece mención especial el compromiso de Luis de la Fuente, el carismático entrenador del combinado nacional, ganador de una Eurocopa y un Mundial. Sus valores católicos y patrióticos le animaron a llevar el reciente trofeo de la Copa del Mundo de visita a Ceuta. El seleccionador elogió la «entereza, fortaleza y saber estar» de la población caballa frente a la invasión de los inmigrantes. Declaró públicamente que los ceutíes se habían convertido en sus referentes por la templanza demostrada ante las dificultades. «Sois los ídolos de toda España», proclamó.
La visita del seleccionador generó una fuerte reacción en medios de Marruecos, que interpretaron el viaje como un gesto hostil, con implicaciones políticas. De la Fuente señaló que lo verdaderamente prioritario es que Ceuta recupere su vida cotidiana, destacando los valores del fútbol —sacrificio, esfuerzo colectivo y solidaridad— como herramientas fundamentales para hacer país. «No estáis solos», prometió.
Antonio Banderas, estrella de Hollywood y valiente empresario cultural, es otro de los que han mostrado su cercanía: «Estos años estoy muy preocupado, aparte de levantar el teatro, que es el proyecto de mi vida realmente. ¿Por qué? Estoy muy preocupado con la libertad personal, con ser libre. Cada vez cuesta más dar opiniones, cada vez cuesta más mantener tu personalidad», denunció en la gala de los Premios Juventud, que celebran el talento hispano. «Quiero dedicar este reconocimiento a los ciudadanos de Ceuta, tierra multicultural, tierra multirreligiosa, para que les permitan volver a su esencia, la esencia de una ciudad en paz», destacó.
Entre las muestras de cariño más celebradas está la de la actriz Macarena Gómez, que se hizo popular con un vídeo viral en el que sostenía un cartel con el lema «Ceuta no se vende», durante una manifestación de apoyo. Los responsables de la cadena de televisión izquierdista La Séptima, de próxima aparición, declararon que Gómez no será bienvenida en el nuevo canal. Le han puesto la cruz por decir cosas como que «a una se le caen las lágrimas cuando siente que su país sufre» y por animar a los ciudadanos a «dar un paso al frente por aquello que amas». Su pareja, el actor Aldo Comas, se mostró cristalino en las redes sociales: «Estamos en guerra. Esto es una invasión. Ochenta mil tíos en edad militar han entrado a España mientras el presidente se va de vacaciones mes y medio. ¿Qué pasa? ¿Somos subnormales?», explicó con envidiable capacidad de síntesis.
El apoyo nacional ha corrido como la pólvora gracias a creadores de contenido y personajes televisivos como María Pombo, Pablo Castellano, Tomás Páramo, Rocío Osorno, Jessica Goicoechea, Gloria Camila, Francisco Rivera y Lourdes Montes. Esta respuesta masiva refleja una genuina preocupación social y busca transmitir a los ceutíes toneladas de cariño ante las agresiones de Marruecos.
La nota triste ha estado en la incomparecencia de «los abajofirmantes», el grupo de artistas españoles habituales en todos los manifiestos progresistas, pero que esta vez ha decidido hacer una excepción. Nos referimos, como muchos habrán adivinado, a nombres como Pedro Almodóvar, Joan Manuel Serrat, Miguel Ríos, Rozalén, Luis Tosar, Juan Diego Botto, Víctor Manuel y Alba Flores, entre otros. Sin duda disparan la sospecha de que sus posicionamientos tienen más que ver con su militancia política izquierdista que con la construcción de una comunidad nacional en España.
Además, la crisis de Ceuta ha tenido una inesperada traca final en el partido de fútbol Elche-Real Madrid, en el que tres jugadores extranjeros del equipo blanco —Mbappé, Vinicius Jr. y Konaté— se negaron a lucir camisetas de apoyo a la ciudad autónoma y se las pusieron a medias para que no se leyese el mensaje «Todos somos caballas» (apelativo informal de los ceutíes). La reacción popular fue rotunda, con miles de fans enfadados, algunos pidiendo incluso la expulsión del club de los tres deportistas. Las explicaciones posteriores de Kylian Mbappé, recogidas por el diario deportivo As, solamente sirvieron para empeorar la situación, por su equidistancia al solidarizarse con invasores e invadidos. Además de una cuestión de patria, estamos en gran medida ante una cuestión de clase social, con los millonarios globalistas aislados de los problemas reales de los españoles tras los muros de sus chalés y de sus mansiones.











