Casarrubios debe reconocer a quien más hace por su turismo: José Fausto y “El Rey” merecen la Medalla de Oro al Mérito Turístico

José Fausto, entre fogones en unas jornadas de la Asociación de Asadores de Lechazo de Castilla y León.
Hay reconocimientos que no pueden seguir esperando. Casarrubios del Monte tiene desde hace años un embajador excepcional, un auténtico motor de atracción turística y económica cuya labor merece ser reconocida institucionalmente: José Fausto, propietario del Asador restaurante “El Rey”.
Pocos negocios consiguen convertirse en referencia más allá de su municipio. “El Rey” lo ha logrado. Cada semana, decenas y decenas de visitantes llegan desde otros puntos de Castilla-La Mancha, Madrid y distintos rincones de España atraídos por la fama de un establecimiento que ha situado el nombre de Casarrubios en el mapa gastronómico y social. Ese impacto no es casualidad; es el resultado de años de trabajo, constancia, excelencia y una visión empresarial que ha beneficiado no solo al restaurante, sino al conjunto del municipio.
Es difícil encontrar en la región un ejemplo tan claro de promoción turística privada con efectos tan visibles. Muchos alcaldes manchegos desearían contar en sus pueblos con un imán de visitantes como el que Casarrubios tiene la suerte de disfrutar gracias a “El Rey”. Allí donde se habla del restaurante, se habla también de Casarrubios. Y eso tiene un valor enorme para la hostelería local, para el comercio y para la imagen del municipio.
Por eso, el Ayuntamiento debería dar un paso al frente y conceder a José Fausto la Medalla de Oro al Mérito Turístico. Sería un acto de justicia y también de inteligencia institucional: reconocer públicamente a quienes contribuyen de manera extraordinaria al prestigio y desarrollo de la localidad.
Además, es imperativo que esta propuesta cuente con el respaldo unánime de todos los grupos con representación municipal. Más allá de ideologías o diferencias políticas, hay figuras cuya aportación al interés general resulta indiscutible. Y la trayectoria de José Fausto al frente de “El Rey” es una de ellas.
Las instituciones deben saber reconocer a quienes generan riqueza, empleo, notoriedad y orgullo local. Casarrubios tiene una oportunidad magnífica para hacerlo por una razón elemental: ccuando alguien lleva durante años promocionando mejor que nadie el nombre de su pueblo, lo mínimo que merece es gratitud. Y la Medalla de Oro al Mérito Turístico sería el reconocimiento más justo y merecido.











