Carta al alcalde sanchista de Casarrubios: Lo que media entre Puigdemont y Rocío Pérez
Vecino de Casarrubios del Monte.- Señor alcalde sanchista, Jesús Mayoral:
Resulta cuanto menos llamativo y revelador el interés casi obsesivo que muestra usted por la portavoz municipal del PP, Rocío Pérez. Le preocupa su domicilio, su entorno, su vida personal… como si de ello dependiera el bienestar de nuestros vecinos. Ya conocemos el machismo sistémico de la banda sanchista. Lo que sorprende más es que usted guarde un silencio atronador ante cuestiones que sí afectan de lleno a la dignidad política y moral de este país.
Porque mientras usted señala con el dedo y pretende dar lecciones, su partido no ha tenido el menor reparo en sostener el Gobierno de España apoyándose en quienes han despreciado abiertamente el Estado de Derecho. Han pactado leyes clave, han asegurado investiduras y han construido mayorías parlamentarias con quien decidió huir de la Justicia y establecerse fuera de nuestro país para eludir sus responsabilidades. Es decir, que para usted y los suyos, se puede ser un fugitivo, vivir a 1466 kilómetros de España e influir decisivamente en el devenir de nuestra nación, que eso tiene menos interés que el lugar de residencia de la portavoz del PP. Además de desvergonzados, son ustedes unos consumados caraduras.
Con Puigdemont no hubo preocupación moral. Ahí no hubo escrúpulos. Ahí no hubo preguntas incómodas sobre domicilios ni sobre ejemplaridad. Al contrario: hubo complacencia, cesiones y una alarmante normalización de lo que, en cualquier democracia seria, sería inasumible.
Esa es la verdadera incoherencia que usted intenta tapar con ataques personales. Esa es la doble moral que define al sanchismo: exigente y severo con el adversario, pero extraordinariamente indulgente consigo mismo y con sus socios.
Le diré algo con claridad: los ciudadanos no necesitan que usted fiscalice dónde vive una concejala. Lo que necesitan es un alcalde que defienda principios, que actúe con coherencia y que no mire hacia otro lado cuando su partido cruza líneas que nunca debieron cruzarse.
Así que, señor alcalde sanchista, menos señalamientos personales y más explicaciones políticas, que tiene usted el pueblo hecho un asco.
La credibilidad no se construye atacando al rival, sino siendo coherente con lo que se defiende. Y ahí, señor alcalde, su partido tiene todavía muchas cuentas pendientes con los españoles. Y usted todavía más con los casarrubieros.













El sanchismo se implantó en Casarrubios del Monte hace unos años y nos gobiernan desde Moncloa.
ASÍ NO VA.