Irán insiste con que se cambien la sedes de sus partidos del Mundial mientras espera una respuesta oficial de FIFA
La participación de Selección de Irán en el Mundial 2026 sigue siendo un completo misterio. A poco más de dos meses del inicio del torneo y en plena escalada de tensiones en Medio Oriente, el gobierno iraní mantiene su postura de no disputar partidos en suelo estadounidense y mientras que la FIFA quiere seguir con la organización ya estipulada.
En ese sentido, en las últimas horas el ministro de Deportes, Ahmad Donyamali, reiteró el pedido al ente internacional para trasladar los encuentros a México o, en su defecto, a Canadá. “Nuestra solicitud a la FIFA para que los partidos de Irán se trasladen de Estados Unidos a México sigue vigente, pero aún no hemos recibido respuesta. Si se acepta, la participación de Irán en el Mundial estará asegurada. Sin embargo, la FIFA aún no ha respondido”, aseguró el funcionario.
Desde Teherán remarcan que la presencia del equipo dependerá de las garantías de seguridad que se ofrezcan. “Como ministro de Deportes, junto con la Federación Iraní de Fútbol, mantendremos a la selección preparada para el Mundial. No obstante, la decisión final la tomará nuestro Gobierno”, agregó Donyamali.
Esta postura contrasta con la del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien recientemente se refirió al tema y fue tajante al descartar cualquier cambio en la organización: “No hay plan B, C, o D con Irán. Los partidos se realizarán de acuerdo al calendario actual”.
El contexto geopolítico complejiza el escenario. A la tensión militar se suma el endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por Donald Trump, que incluyeron restricciones para ciudadanos iraníes. Aunque el mandatario señaló que el equipo es bienvenido a competir, también deslizó que evitar su presencia podría ser una opción más segura.
Del lado iraní, la respuesta fue contundente: consideran que su derecho a participar no puede ser vulnerado, aunque admiten que el escenario es cambiante y dependerá de la evolución del conflicto.
Con los tres partidos de fase de grupos programados en Estados Unidos (frente a Nueva Zelanda y Bélgica en Los Ángeles y frente a Egipto en Seattle), la presencia de Irán en la Copa del Mundo sigue en duda y su definición dependerá tanto de decisiones políticas como deportivas en las próximas semanas.











