Desmantelada una banda de colombianos especializada en asaltos violentos a ancianos en portales de viviendas
LGI.- La Policía Nacional ha desarticulado una banda criminal integrada por cuatro ciudadanos colombianos —dos hombres y dos mujeres— acusados de asaltar con extrema violencia a al menos 12 ancianos en distintos puntos de Madrid, Barcelona y Valladolid, aprovechándose de su vulnerabilidad para robarles joyas y objetos de valor.
El grupo actuaba de forma organizada: seleccionaban a sus víctimas en las inmediaciones de sucursales bancarias y zonas comerciales, las seguían discretamente hasta sus domicilios y las atacaban dentro de los portales de los edificios, donde las golpeaban y arrastraban por el suelo para despojarlas de relojes, pulseras y otras pertenencias.
La investigación se inició en septiembre, tras un robo especialmente violento cometido contra un matrimonio de edad avanzada en el distrito de Salamanca (Madrid). En ese asalto, los cuatro integrantes del grupo accedieron al portal junto a las víctimas y las agredieron brutalmente para sustraerles varias joyas, causándoles lesiones.
De forma paralela, agentes del distrito de Ciudad Lineal investigaban otros robos con un patrón idéntico: los asaltantes abordaban por la espalda a ancianos indefensos, los inmovilizaban con fuerza y no dudaban en emplear una violencia extrema si ofrecían resistencia.
A lo largo de las pesquisas, los investigadores lograron vincular a la banda con al menos ocho robos violentos en distintos distritos de Madrid, además de otros dos asaltos cometidos en L’Hospitalet de Llobregat y Valladolid, todos ellos con víctimas de edad avanzada que sufrieron lesiones.
Finalmente, el 26 de noviembre, la Policía Nacional desplegó un dispositivo especial que permitió la detención de los cuatro implicados, colombianos todos. Se les imputan delitos de robo con violencia e intimidación, pertenencia a grupo criminal, lesiones y falsedad documental.
Tras pasar a disposición judicial, dos de los detenidos ingresaron en prisión, mientras que los otros dos quedaron en libertad en calidad de investigados, una decisión que ha generado inquietud ante la gravedad de los hechos y la reiteración delictiva del grupo.











