Sánchez deja una España un 27,5% más endeudada de la que recibió
Es cierto que algunas corrientes del pensamiento económico actual, generalmente del ámbito progresista, consideran que el brutal endeudamiento público a nivel mundial no tiene por qué ser un problema, pero otras voces, precisamente, las que escucha con más atención la Comisión Europea, advierten de que la próxima crisis vendrá marcada por el exceso de deuda y tendrá un efecto arrastre sobre las principales economías del mundo.
De ahí, que los mismos dirigentes que, a través de los bancos centrales, han fomentado el crecimiento de las deudas nacionales, como el BCE, aboguen ahora por una reducción del crédito público, la subida de los tipos de interés y un retorno a la disciplina fiscal. Valga este largo preámbulo como marco de los datos que ha facilitado el Banco de España sobre el importe de la deuda nacional de España, que en el tercer trimestre de este año supera el billón y medio de euros, es decir, el 113 por ciento del PIB, tras cinco años de carrera alcista, o lo que es lo mismo, el tiempo que ha estado Pedro Sánchez al frente de los destinos de la Nación.
Se argüirá que las circunstancias extraordinarias de este período, con la pandemia del coronavirus de telón de fondo, no dejaban otra opción al BCE que tirar de la máquina de imprimir dinero para afrontar los enormes costes sanitarios, sociales y económicos provocados por el Covid –más bien, por la respuesta de unos gobiernos que se vieron desbordados por las circunstancias– y que el Ejecutivo social comunista hizo lo único que cabía hacer, pero es un argumento que casa mal con el incremento de los ingresos fiscales del Estado, merced a la mayor presión impositiva que ha conocido España, y con la supuesta evolución favorable de una economía que, en gráfica expresión del presidente del Gobierno, «va como una moto».
Y es así, porque sólo en el último ejercicio la deuda pública se ha incrementado un 5,8 por ciento, es decir, en 85.176 millones más de euros, cuando los efectos de la pandemia se habían aminorado en todo los órdenes, cuando no desaparecidos. Ayer, los distintos portavoces gubernamentales se mostraban encantados con los datos del Regulador porque, según su versión, demostraba que la voluntad del Ejecutivo de llevar a cabo un proceso de reducción de la deuda se estaba cumpliendo, afirmación que no es posible negar, puesto que, en efecto, España llegó a tener un ratio de endeudamiento del 120 por ciento del PIB, pero que no empece para que, hoy, los españoles carguen con el mayor volumen de deuda de su historia. Es una situación indeseable a la que el próximo gobierno tendrá que esforzarse en poner remedio. Y si como muestra vale un botón, ahí está el déficit de la Seguridad Social, que ha pasado de 41.194 millones de euros en 2017 a 106.169 millones en 2022, nada menos que un 157 por ciento más.
Sánchez deja una España un 27,5% más endeudada de la que recibió
Si se cumplen los peores augurios de algunos analistas de que la próxima gran crisis económica que vendrá será de deuda, España es uno de los países que parece predestinado a pasarlo muy mal. Y es que la deuda que acumulan sus administraciones públicas no ha parado de subir hasta cerrar mayo con un nuevo récord histórico de 1,54 billones de euros, según los datos estadísticos difundidos ayer por el Banco de España.
Aunque el incremento ha sido progresivo, en los últimos cinco ejercicios, coincidiendo con la presidencia de Pedro Sánchez, se ha acelerado hasta el punto de que ha subido en 332.768 millones de euros, un 27,5% con respecto a los 1,2 billones de euros en que cerró en 2018. Sólo en el último ejercicio, la deuda pública ha crecido un 5,8%, con 85.176 millones de euros más, como consecuencia de los menores ingresos y los mayores gastos derivados de la crisis de la pandemia y por la guerra en Ucrania así como de la subida de los precios. La deuda de la administración central ha crecido incluso más desde el año 2018, un 32,5%, al pasar de 1,034 billones a 1,371 billones de euros.
Seguridad Social
No obstante, el mayor aumento porcentual de la deuda en el quinquenio ha sido el de la Seguridad Social, que ha pasado de 41.194 millones de euros a 106.169 millones de euros, lo que supone que se ha disparado en un 157%. En los últimos 12 meses, la deuda de la Seguridad Social ha repuntado un 7%. El Banco de España explicó que el incremento del endeudamiento de la Seguridad Social en el último año se debe a los préstamos concedidos por el Estado a la Tesorería General del organismo para financiar su desequilibrio presupuestario.
A pesar del nuevo incremento del volumen de deuda registrado en mayo, la ratio de la deuda pública se mantiene en torno al 113% del PIB debido al crecimiento que ha experimentado la economía española en los últimos trimestres. Desde el Ministerio de Asuntos Económicos, de hecho, destacaron ayer que los datos provisionales de deuda pública confirman que la ratio sobre el PIB ha continuado moderándose en el mes de mayo en línea con los últimos meses. «El compromiso con la consolidación fiscal y el mayor crecimiento previsto para España por parte de los principales organismos nacionales e internacionales permitirán que la reducción de la ratio deuda/PIB este año sea mayor que la prevista», aseguraron desde el Departamento que dirige Nadia Calviño.
Satisfacción del Gobierno
El Gobierno, a pesar del abultado volumen que representan los 1,54 billones de deuda pública que acumula España en un entorno de tipos de interés más altos, defiende así que el país ha cumplido «holgadamente» los objetivos fiscales previstos durante tres años consecutivos y en el Programa de Estabilidad se adelanta a 2024 la reducción del déficit público al 3% y la ratio de deuda pública por debajo del 110% del PIB, unas previsiones avaladas por la Comisión Europea. Ya en 2022 se logró una reducción de la deuda récord de 5 puntos porcentuales en un año, destaca Economía.
Desde el máximo alcanzado en el 120,4% del PIB al cierre de 2020, la deuda pública española ha bajado al 118,3% en 2021, al 113,2% en 2022 y al 112,8% en el primer trimestre de 2023, aunque en volumen, no ha parado de subir.
Desde el Ejecutivo también destacaron que España mantiene la confianza de los mercados e inversores, como se refleja en el mantenimiento de la prima de riesgo en el entorno de los 100 puntos básicos, y un tipo de interés en la deuda a corto plazo similar al de Alemania.












