¿Qué es el marketing relacional y por qué beneficia a las empresas?
En el entorno actual de las redes sociales y del comercio digital, está más que sabido que invertir en marketing online es una necesidad para las marcas, sin importar su tamaño o sector. Sin embargo, parte del éxito está en la diferenciación y en cómo saber optimizar las estrategias para que los resultados se potencien. El marketing relacional bebe mucho de esa afirmación.
Hay necesidad de marketing online para todas las empresas que quieren competir en internet. Es una realidad. Pero también, desde la perspectiva de los usuarios o consumidores, existe una saturación de marketing, de marcas intentando vender cosas y queriendo acelerar ciertos procesos. En cambio, el marketing relacional -donde empresas como Mediapost son expertas absolutas en el campo-, procura apostar por un marketing digital un poco más respetuoso con el consumidor, en su papel de actor principal para la vida de las empresas, sin dejar de contar con herramientas muy eficaces para lograr los objetivos y hasta ROIs superiores.
¿Qué es?
El marketing relacional parte de la frase de “Conocer, tener interés, tener confianza”. Es decir, que para que un usuario o visitante de un sitio web, de una tienda online o de un perfil de redes sociales pase a ser un lead o un cliente, primero debe conocer la marca, saber quién está detrás o cuál es su filosofía. Luego, debe interesarse en ella y en los productos o servicios que ofrece. Finalmente, debe tener confianza en la marca, en los productos, y es justo allí donde se produce la acción, sea una venta o una contratación.
El marketing relacional establece este enfoque que, sin duda, es mucho más humano y que respeta el ciclo natural que todos los usuarios siguen al descubrir algo nuevo, sea en internet o fuera de lo digital. Por esa razón, se ha convertido en una de las técnicas o variantes de la mercadotecnia que mejores números deja a las empresas que invierten en ese terreno, porque los usuarios se sienten mucho mejor tratados incluso desde el primer momento, sin apuros ni prisas por convertirlos en compradores a toda costa -lo cual a su vez será contraproducente para generar relaciones duraderas y comunicaciones estables con los clientes-. El marketing relacional, por tanto, aspira a clientes duraderos y leales, aunque al principio se respete un poco más el tiempo que tomará dar el primer paso por parte de estos.
¿Por qué es beneficioso para las empresas?
La prioridad, por parte de una empresa de marketing especializada en estrategias de marketing relacional, es ayudar a vender más y mejor a las empresas que las contratan. Eso lo realizan a través de soluciones personalizadas, sostenibles, innovadoras, pensando siempre en el cliente o lead como el principal actor de todo el proceso, por lo que cuidarlo y darle toda la información que necesita para pasar de conocer a ganar interés y por supuesto, a tener confianza y comprar, es la prioridad absoluta.
Lo anterior, obviamente, se traduce en muchos beneficios para las empresas:
– Es personalizado, más no masivo, por lo que las posibilidades de generar interés en la audiencia son mucho mayores.
– Suele combinarse con herramientas como el CRM, para mejorar aún más la interacción, comunicación y conversión de los usuarios.
– Se fomenta la lealtad y los clientes recurrentes, puesto que la sensación del usuario es de haber forjado una relación sólida con la marca, a sabiendas de que ha sido bien tratado y satisfecho en todas sus necesidades -tanto por el producto o servicio como por la atención personalizada-.
A diferencia del marketing transaccional, el marketing relacional no es abusivo ni intenta vender a toda costa, sino que respeta los procesos y eso genera, indirectamente, más engagement.
El marketing relacional, sin embargo, requiere de mucha técnica y experiencia, aparte del uso adecuado de soluciones tecnológicas. Delegar en profesionales es, desde luego, la mejor fórmula para tener éxito en ese sentido.











