Más de 100 mujeres y niños cristianos siguen secuestrados tras 130 días en Nigeria en manos de Boko Haram: «Conviértanse al Islam o morirán»

Más de un centenar de mujeres y niños cristianos permanecen secuestrados en el estado nigeriano de Borno después de 132 días en manos de Boko Haram, según una investigación publicada por Truth Nigeria. Los cautivos se encontrarían en la zona del bosque de Sambisa, uno de los principales refugios históricos de los grupos yihadistas que operan en el noreste del país.
La información señala que la oleada de secuestros comenzó el 15 de mayo de 2026, cuando decenas de escolares fueron capturados en Mussa, en el área de gobierno local de Askira-Uba. Posteriormente, el 29 de junio, otro ataque contra una escuela de Lassa provocó el secuestro de estudiantes que se encontraban realizando exámenes. Las autoridades educativas locales han confirmado que alrededor de 80 alumnos permanecían desaparecidos a comienzos de septiembre.
La situación había sido confirmada anteriormente por las autoridades educativas de Borno. Según Premium Times, la responsable de Educación del área de Askira-Uba, Fasuma Askira, explicó que 57 escuelas primarias habían dejado de funcionar debido a la inseguridad y que alrededor de 80 estudiantes secuestrados durante los ataques de mayo y junio continuaban en paradero desconocido.
En el caso de Lassa, Associated Press informó de que los atacantes irrumpieron en la escuela durante los exámenes y se llevaron a 25 alumnas, 11 alumnos y varios profesores. Un profesor murió durante el ataque. Las autoridades de Borno desplegaron una operación para localizar a los secuestrados, aunque ningún grupo reivindicó inicialmente la acción. Boko Haram y su escisión, Estado Islámico de África Occidental (ISWAP), operan en la región y cuentan con un largo historial de secuestros.
Los secuestrados proceden mayoritariamente de comunidades cristianas. Los ataques forman parte de una campaña de violencia y presiones para obligar a los cautivos a convertirse al islam. Truth Nigeria cita a líderes comunitarios que aseguran que en localidades próximas, como Ngoshe, miembros de Boko Haram habrían planteado a la población la disyuntiva de convertirse o afrontar nuevos ataques.
La prolongación del cautiverio ha provocado protestas de los familiares. El 22 de septiembre, padres y representantes de las comunidades de Mussa y Lassa dieron al Gobierno federal un plazo de seis días para conseguir la liberación de los menores y amenazaron con trasladar sus protestas hasta la residencia presidencial en Abuja. Los familiares denunciaron que sus hijos llevaban más de cuatro meses desaparecidos.
El Gobierno y las fuerzas de seguridad nigerianas sostienen que continúan trabajando para localizar y liberar a los secuestrados. El comisionado de Educación de Borno, Abba Wakilbe, confirmó en julio que el Gobierno había recibido incluso un vídeo de prueba de vida de algunos de los estudiantes capturados y aseguró que las autoridades estaban colaborando con los servicios de seguridad para conseguir su liberación.











