Crece la violencia en Ceuta perpetrada por los invasores: dos apuñalados, ocho detenidos y un militar con el peroné fracturado en una noche
Sigue aumentando la violencia en Ceuta. La ciudad ha vivido una nueva noche marcada por las reyertas, las armas blancas y los incendios, con un balance provisional de al menos ocho detenidos y dos heridos tras varios sucesos que obligaron a movilizar a la Policía Nacional y a los servicios de emergencia.
Uno de los incidentes de mayor gravedad se produjo en la explanada de El Chorrillo, donde una pelea iniciada, según las primeras informaciones, por un intento de robo acabó con dos personas heridas por arma blanca. Una de ellas recibió una puñalada en una mano, mientras que la otra tuvo que ser evacuada al Hospital Universitario de Ceuta, donde permanece ingresada.
En el enfrentamiento estuvieron implicadas cinco personas, tres de ellas menores de edad. Cuatro serían ceutíes y una migrante. Durante la actuación policial fueron intervenidos un machete de grandes dimensiones y una navaja, mientras los agentes trataban de esclarecer las circunstancias en las que comenzó la reyerta.
Horas después se registró un nuevo episodio violento en el polígono de El Tarajal. En torno a las 23.30 horas, dos ceutíes y otro migrante habrían atacado a un menor, al que presuntamente golpearon con la culata de un arma de balines y rociaron con gas pimienta. Fueron los propios migrantes que se encontraban en el asentamiento quienes retuvieron a los supuestos agresores y avisaron a la Policía Nacional. La intervención terminó con cuatro arrestos.
Pero los enfrentamientos no fueron los únicos sucesos que mantuvieron en alerta a los servicios de emergencia. Durante la misma noche ardió un contenedor en la calle Teniente Coronel Gutiérrez, en las inmediaciones del Mercado de Hadú, lo que obligó a intervenir a los bomberos.
También se declaró un incendio en un Ford estacionado detrás del Colegio Príncipe Felipe. El fuego castigó especialmente la zona delantera del vehículo, afectando al capó, al motor y a las ruedas delanteras. La elevada temperatura provocó además que los cristales terminaran estallando.
Los efectivos de Bomberos necesitaron alrededor de 2.500 litros de agua para extinguir completamente las llamas y evitar que el incendio alcanzara a otros vehículos o elementos próximos. La sucesión de actuaciones se prolongó así durante una noche especialmente complicada en diferentes puntos de la ciudad.
Los últimos altercados vuelven a colocar la seguridad ciudadana en Ceuta en el centro del debate. En apenas unas horas se han sucedido peleas, agresiones con armas, detenciones e incendios, mientras las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad mantienen la vigilancia en las zonas donde se han registrado los principales incidentes.
Los hechos se producen, además, después de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, haya hablado en los últimos días de la denominada «inseguridad subjetiva» al abordar la percepción ciudadana sobre la delincuencia. La nueva noche de violencia reabre así la discusión sobre la distancia entre esa percepción de inseguridad y los incidentes que se están produciendo sobre el terreno.











