Las conclusiones del informe policial sobre la invasión de Ceuta: “Planificación previa”, “componente geopolítico” y “guiado activo”
Algunos medios han tenido acceso al informe policial entregado a la jueza que investiga en la Audiencia Nacional la invasión de Ceuta por parte de alrededor de 80.000 personas procedentes de Marruecos que tuvo lugar los días 30 y 31 de julio.
El Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) describe que esta entrada masiva irregular en territorio español como un proceso configurado en tres fases.
Para los agentes la cuestión de lo sucedido los días 30 y 31 de julio de 2026 solo admite un análisis bajo una perspectiva que lo identifique como un proceso con sus correspondientes fases previa (antes), central o simultánea, correspondiente a los días 30 y 31 de julio (durante) y posterior, que comprende, entre otras cosas, una serie de efectos de distinta naturaleza que permanecen y otros nuevos que todavía están desencadenándose a día de hoy (después).
La Policía Nacional subraya que “no se trata de algo incidental cuya generación pueda asociarse a un factor ocasional o espontáneo”.
En el informe se realiza una comparación con otros procesos de entrada previos (de los años 2021 y 2024) con cierta entidad y que también tuvieron a Ceuta como centro de gravedad revela elementos concurrentes en todos ellos y, en este último de 2026, también apuntan a un “componente de experiencia previa que se traduce en una mejora que lo ha convertido en una acción mucho más completa y elaborada”.
La Policía cree que hay la “finalidad migratoria opera solo como una cobertura formal que sirve para fomentar, impulsar y dirigir un flujo masivo de personas a la frontera de Ceuta”. Señala que esto viene confirmado pon el hecho incontestable de que el perfil de la mayoría de los inmigrantes “no busca permanecer en territorio español (solo permanece aproximadamente un 10% de la cantidad total estimada de los que acceden ilegalmente)”.
Esta idea también viene reforzada, posteriormente, por la existencia de una segunda convocatoria, mucho más explicita, el pasado 15 de agosto, “que es absolutamente controlada por la estructura de seguridad marroquí, la cual estuvo inoperante” en el proceso previo que duró más de 48 horas, durante los días 30 y 31 de julio.
Tiene, asimismo, en cuenta la “difusión de mensajes posteriores” que, “incluso a nivel oficial, justifican por parte de Marruecos una reivindicación territorial que cuestiona la soberanía de España sobre Ceuta y Melilla”.
Los investigadores ven clara la existencia de una “planificación previa” y, por lo tanto, “una autoría intelectual anterior y otra material simultánea”, que supone “funciones de seguimiento y control”. Ambas “van mucho más allá de la más evidente de los sujetos activos que entran y salen irregularmente de territorio español y de la que se proyecta sobre todas las cuestiones asociadas a los diferentes escalones de la respuesta” de España.
El lugar del territorio nacional elegido, Ceuta; la zona concreta por la que se accede (la frontera del Tarajal) y la fecha y las horas en que se activan las diferentes fases y perfiles de acceso son -para el CENIF- “elementos cuya concurrencia concertada para todos también revela la existencia de planificación previa”.
Sobre la dirección estratégica, la Policía estima “evidente la concurrencia de un proceso de dinamización, viralización de mensajes, activación y desactivación de perfiles de redes sociales y sistemas de mensajería, la contra narrativa y la desinformación asociadas a elementos externos” (como la Sentencia del Tribunal Supremo 814/2026, de 29 de junio, proceso de regularización extraordinaria, falta de vigilancia, etc.) “permite hablar también de la mencionada planificación previa y refuerza la presencia de una dirección estratégica y operacional que actúan conforme a procedimientos perfectamente definidos a través de las distintas fases de ejecución del proceso”.
“Nos encontramos ante un proceso predefinido con objetivos diferentes de los migratorios también contribuyen la facilitación generalizada de las rutas y los traslados para concurrir en un lugar concreto, en unos tramos horarios también muy definidos y una gestión favorecedora que se proyecta en dos planos diferentes que operan casi simultáneamente tanto a la entrada como a la salida del territorio español”, expone el informe policial entregado este pasado lunes a la jueza Tardón.
Muestra de ello -se señala- son la “escasa presencia de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos” y, por otro lado, que se produjo un “guiado activo de la masa hacia los lugares de paso, por parte” de estos cuerpos del reino de Mohamed VI.
Todos esos mismos elementos “apuntan a un alto nivel de especialización de tareas o funciones que no está al alcance de ninguna estructura criminal de las conocidas por la Policía en esa zona y que se encuentran muy lejos de las capacidades de las pocas estructuras de entidad que operan en el ámbito de la inmigración irregular en Marruecos”.
Existió una planificación Táctica. La forma de entrada “merece una mención separada”. Ya que responde a una “configuración táctica que, mediante la combinación de lugar, forma de acceso y perfiles de los sujetos activos que entran en territorio español, busca” alcanzar tres fines.
Primero, “colapsar el sistema de gestión fronteriza en un punto y de una forma concreta (desviar capacidades de respuesta a actividades de salvamento y, al mismo tiempo, saturar un área de recepción/contención de inmigrantes irregulares para detraer aún más recursos a actividades de control y gestión de aquellos que estaban destinados a la actividad de vigilancia fronteriza)”. A ello contribuye “el perfil mayoritario de los individuos que acceden por esta vía y la preparación para ello que revela su equipamiento.
Segundo, cumplida la función de colapso del sistema de gestión fronteriza que provoca la “apertura de puertas”, el objetivo pasa a ser “eliminar la capacidad de respuesta por parte de España”. En este momento de la invasión, se asistió “a un cambio progresivo del perfil de personas que acceden irregularmente a territorio español que, además del perfil de la primera fase, pasa a incorporar familias (mujeres y niños) al perfil”. Ello provocó que “cualquier reacción de control del perímetro fronterizo” tuviese “un alcance nulo o muy limitado”.
Por último, hubo una monitorización sobre el terreno. Existió una organización y una coordinación que exige un componente de control “sobre el terreno” que se puso de manifiesto “en la detección de individuos cuyo perfil, actitudes y acciones no se corresponden con los de la masa de personas que entran y salen irregularmente del territorio español”.
Las conclusiones del informe analiza, además, los efectos de la entrada masiva de inmigrantes en la ciudad autónoma ceutí que tuvo lugar hace más de un mes. A este respecto, la Policía afirma que, “atendiendo a los efectos producidos, se puede hablar, sin ánimo exhaustivo, de que se proyectan en múltiples dimensiones”.
“El impacto institucional” se refleja en la “saturación de las capacidades de prevención, contención, respuesta y asistenciales de todo tipo del territorio en el que suceden, todo ello con el consiguiente impacto económico y organizativo”.
El impacto en la sociedad civil “va desde las limitaciones en el ejercicio de derechos a la agitación de perfil sociopolítico, la desinformación, la confianza en las instituciones, el deterioro de la seguridad pública al impacto en el sistema sanitario”.
La confluencia de los anteriores elementos “también se extiende a un efecto colateral de componente geopolítico con deterioro de la imagen-país y un cuestionamiento internacional inducido por la situación generada”.
En la misma línea, “se constata una evidente desestabilización política interna y desajustes en la integración de las respectivas acciones de respuesta de las distintas estructuras del Estado implicadas en ellas”.
Un “efecto añadido que podría ser sobrevenido y que tiene especial trascendencia” es el “cuestionamiento del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en la detección de lo ocurrido”. “La escalada de la cuestión se ha convertido en lo que podríamos calificar como una acción de contra-inteligencia ofensiva de manual”, se concluye al respecto en el documento oficial.











