Miles de invasores siguen escondidos en los montes y barrios de Ceuta, que tiene que suspender sus fiestas patronales
Sigue la mayor crisis migratoria que sufre España. Han entrado a Ceuta 60.000 marroquíes, en una ciudad de 80.000 personas, 7000 serían menores y también están llegando a Melilla. Lo han hecho saltando las vayas que separa ambos países, por la piedras del espigón y a nado. Ya son 67 los fallecidos.
El Gobierno asegura que ya ha expulsado a más de 48.000 pero los sindicatos policiales lo desmienten. Aseguran que están escondidos en el monte y en las barriadas de Ceuta que hoy sigue desbordada con los comercios cerrados y miedo en la calle. La frontera sigue cerrada. Todo después de dos días.
La Feria de Ceuta está cancelada. El período de mayor ingreso para los comercios de la ciudad autónoma.
Las últimas horas han sido tensas. Un hombre ha sido detenido tras apuñalar a otro durante una reyerta. Y en el CETI han tratado de entrar por la fuerza y los antidisturbios de la Policía Nacional han tenido que intervenir. Y aún así, decenas de inmigrantes han pasado la noche a sus puertas. Otros durmiendo entre los coches.
Mientras en la frontera del Tarajal las devoluciones continúan.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, aseguró este sábado que esta ciudad autónoma «no ha logrado la normalidad» porque todavía hay «varios miles de personas que deben ser retornadas» y que prima un ambiente anímico en la población de este territorio «marcado por la inquietud y por la preocupación».











