Parques infantiles: seguridad y diversión para los más pequeños
Cómo se construye un parque infantil seguro y duradero
Las ciudades se siguen desarrollando y, por suerte, el modelo de crecimiento está cambiando. Por eso, ahora se piden espacios que sean agradables, pero también funcionales y seguros para los más pequeños.
Los fabricantes parques infantiles saben muy bien cómo crearlos, pues tienen los conocimientos técnicos necesarios. Con ellos, transforman terrenos vacíos en lugares en los que los niños se lo pasan bien sin peligro.
¿Cuáles son las fases principales a la hora de construir uno de estos parques?
Hace décadas, cuando se creaba un espacio infantil, se ponía algo de arena y se colocaban columpios de hierro, los cuales eran bastante peligrosos. Eso ya quedó atrás y ahora todo proyecto debe tener unas fases bien definidas:
- Análisis del terreno y acondicionamiento. Lo primero es preparar el suelo, nivelando la superficie y colocando un sistema de drenaje. Así, los días de lluvia el agua se evacuará de manera inmediata y los niños podrán jugar en cuanto deje de llover.
- Ensamblaje e instalación de las estructuras. Cada una de las estructuras que se coloque debe estar bien sujeta, pues no pueden fallar cuando los niños se suban. A su vez, los elementos metálicos como los tornillos o los anclajes deben permanecer ocultos o detrás de embellecedores.
- Colocación de pavimentos que amortigüen los golpes. Los niños se caen todos los días, por lo que el suelo tiene que ser de caucho o losetas que absorban las caídas. Se ponen de un grosor tal que pueden rebajar el impacto en función de la altura de cada uno de los juegos o estructuras.
Elegir los materiales y que estos duren es uno de los mayores retos
Un parque para los más pequeños no deja de ser una inversión que hay que tratar de rentabilizar. Eso quiere decir que su vida útil debe ser la máxima posible, sin olvidar que es necesario que resistan a los actos vandálicos.
Acero, madera tratada y plásticos de alta densidad
Existen varios materiales que se suelen ver en los parques infantiles, como el acero inoxidable. En un principio, puede parecer que no es el adecuado, pero es completamente legal siempre que no tenga filos, se oculten los tornillos o se coloque un recubrimiento en algunas partes en las que incide más el sol.
Se ve mucho en toboganes, ya que es muy deslizante y no genera electricidad estática como ocurre con los plásticos.
Otro de los materiales preferidos en estas instalaciones es la madera. Es estética y por eso se prefiere en entornos históricos. Para que dure más, se trata en un autoclave, evitando así que se pudra.
También se emplean los paneles de polietileno de alta densidad. Son plásticos muy duros que no se astillan, aportando un plus de seguridad. Respecto a la durabilidad, es uno de los compuestos que más años aguantan conservando intactos los colores pese al sol.
Aquí la seguridad es un eje fundamental
Si en cualquier obra se exige que sea segura, en este caso es aún mucho más importante. Por eso, una vez que se termina de instalar el parque, se lleva a cabo un control de calidad intensivo.
De hecho, es normal que los técnicos verifiquen el proyecto varias veces mientras se desarrolla, siempre con la vista puesta en la seguridad.












