Toros de Escolar en la recta final de San Isidro solo aptos para toreros competentes
La cuadrilla del Búcaro.- Y llegaron los Escolares. Duro y exigente encierro, de bellas estampas, que se dejó pegar en el caballo sin gracia, y tuvo un variado y complejo comportamiento en la muleta, encastados y serios, sin grandes opciones, a excepción del sexto, que permitió estar con exposición y apuesta.
Pepe Moral sin posibilidades en el cuarto, sacó al primero algún muletazo estimable tras un largo trasteo, en el que costó confiarse. Correcto el sevillano sin tirar la moneda.
El que si la tiró, y de qué manera, fue Damián Castaño en el quinto, en un trasteo desgarrado y valiente frente a un encastado y peligroso Escolar.
Apasionada lucha, que mantuvo en vilo y tensión a los tendidos. Vuelta al ruedo. En el segundo, hubo esfuerzo entregado pero de imposible recompensa.
Tarde importante de Gómez del Pilar, que apostó todo la función, con el lote más potable, y cuidando a sus toros en varas, pero destemplados aceros. Tuvo importancia en el tercero, arrancando muletazos con oficio. Pero la faena fue en el sexto, un trasteo de firmeza, conocimiento y un valor sereno. Una faena a más, afectada por el viento, con tandas de mérito por ambos pitones, con especial brillo al natural, y una rotunda exposición. Faena importante. Lástima de hierros. La oreja estaba cantada.
Fiel a su estilo, Escolar trajó un serio encierro, solo apto para toreros competentes. Y tanto Castaño como Gómez del Pilar aceptaron el reto y se jugaron el pellejo. No fue una gran corrida pero nadie comió pipas. Los buenos irán a Pamplona, pero Castaño, que estará en Cėret, y Gómez del Pilar, que si estaba libre, no estarán en ese cartel.












