Garrido, Martín y Navalón demuestran en Las Ventas que quieren ser toreros
La cuadrilla del Búcaro.- Será que los festejos largos, a estas alturas me agotan, pero creo que los Montalvos y los sobreros dieron muchas opciones, que no terminaron de aprovecharse, aunque hay que reconocer que los actuantes se emplearon para hacerlo posible.
José Garrido, al que todavía le mantienen el crédito, cortó una oreja a noble sobrero de Casa de Toreros, en un trasteo limpio, bien estructurado y con notables pasajes al natural. Remató bien con la espada, pero me quedé con las ganas de ver fibra. Tuvo un trasteo meritorio en el cuarto frente a un toro noble pero con poco gas. Se mantendrá en los carteles grises de las ferias y hoy era buen día para cambiar tendencias.
Ismael Martín, que torea poco, dejó una tarde de entrega todo terreno. En su primero, noble y justo de fuerzas, firmó un trasteo voluntarioso que debió tener más fundamentos. En el quinto, con un Bohórquez noble y grandote, dejó una labor voluntariosa y muy trabajada. Una vuelta al ruedo que premia el esfuerzo de la tarde.
Samuel Navalón demostró su gran condición y enormes posibilidades. Firme, poderoso, lo tiene claro, dejando buenos muletazos en el sexto y un abrumador sitio en el tercero. Pinchó premio pero me dejó con ilusión de volver a verlo.
Tarde de oportunidades con unos Montalvos, desiguales de presentación, nobles y justos de fuerza y raza, con dos devueltos a corrales. Fue bueno para la muleta el de Casa de Toreros primero bis y el quinto bis de Bohórquez dejó estar.
No me queda duda que Garrido sigue sabiendo torear, que Ismael Martín tiene ilusión y trabajo por delante, y que Navalón tiene pinta de gallo mandón si no se tuerce en el camino.
Oportunidades las hubo, pero se remató mucho a los postes.












