Fabricantes chinos de coches eléctricos usan plantas inactivas en España para evadir aranceles de la UE
Gabriela Moreno.- China, además de vender automóviles en España, también los fabricará en su territorio. Aunque la Unión Europea ha dedicado los últimos años a proteger su industria automotriz frente al avance del gigante asiático, los fabricantes chinos se instalarán en nuestro país con el objetivo de evadir los aranceles impuestos por Bruselas, que rondan entre el 17% y el 37%. De esta forma, producirán vehículos dentro del bloque y aumentarán la dependencia hacia estos productos.
La decisión es, sin duda, estratégica. Se basa en la reducción de los costos logísticos, la minimización de las barreras comerciales y la búsqueda de acceso directo a las cadenas de suministro europeas, los puertos y la capacidad industrial disponible.
Según The Objective, Chery ya ensambla vehículos Ebro en la Zona Franca de Barcelona. Leapmotor inaugurará sus operaciones en Figueruelas durante el segundo semestre de este año, mientras MG ultima su aterrizaje en Galicia. Por su parte, BYD negocia una tercera planta en Tarragona. También Hongqi, la marca preferida del expresidente Mao Zedong, estima iniciar ensamblajes en Zaragoza a través de Stellantis.
Dependencia con riesgos a largo plazo
Los fabricantes de automóviles chinos insisten en que su interés es ayudar a mantener la actividad industrial y acelerar la electrificación. Sin embargo, detrás de su discurso se esconde el aumento de la dependencia de España a empresas vinculadas a Pekín.
Con 28 % de las adquisiciones total de autos chinos comprados en Madrid, 22 % en Cataluña y el 12 % en Valencia, el Instituto Mercator para Estudios de China (MERICS) advierte un desequilibrio industrial progresivo no sólo en España sino en Europa, ante la caída de las preferencias por Suzuki, Mini y Jeep en el mercado español.
En un plazo de diez años, la organización estima que será evidente el efecto de los vehículos eléctricos en sectores críticos como baterías, inteligencia artificial, almacenamiento energético, semiconductores, conectividad y gestión de datos.
Sin embargo, China logra infiltrarse en la comunidad con España como el epicentro de su expansión industrial automovilística, luego de que Chery convirtiera la antigua planta de Nissan en Barcelona en uno de sus principales centros de producción dentro de la UE luego de una alianza con EV Motors.
La aspiración es generar 150.000 unidades anuales en 2029. El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, está de acuerdo. Su asistencia a la firma del acuerdo lo demostró.
A ello se agrega la alianza entre Leapmotor y Stellantis para producir vehículos eléctricos en la planta zaragozana de Figueruelas, mientras la fábrica madrileña de Villaverde podría quedar bajo la gestión de la empresa que ambas compañías fundaron.
Mientras, Geely se instala en la Comunidad Valenciana y MG se encamina a abrir su primera planta europea de autos eléctricos en Galicia y otra en Aragón.
Dependencia es notable en las calles
El impacto de los fabricantes de automóviles chinos en España ya se nota en el mercado. Sus marcas pasaron de matricular 10892 vehículos en 2024 a 47832 en 2025. Con la cifra, el gigante asiático registró un crecimiento interanual del 339 %, el más alto de cualquier grupo de fabricantes por origen en el mercado español. De ellos, 35 % fueron vehículos a gasolina, 27 % eléctricos, el 23 % híbridos y el 15 % híbridos enchufables.
Además, la cuota de mercado conjunta de las marcas chinas aumentó de 1,2 % a 4,7 % en el mercado total de matriculaciones de España que el año pasado cerró con 1.018.000 unidades comercializadas. Si bien el número parece una cifra modesta en términos absolutos, el rápido crecimiento proyecta que esa cuota rondará el 10 % en 2027.
Todo indica que será posible, cuando las marcas chinas acaparan ya el 13,72 % del mercado español con 55873 unidades matriculadas en 2026.
Marcas chinas en expansión
Uno de cada siete automóviles que se venden en España son chinos. La expansión de MG en el mercado español empuja la tendencia. Con sus más de 100 concesionarios que ofrecen automóviles eléctricos e híbridos, lidera la lista de marcas chinas que se posicionan.
La firma BYD también aporta. En este momento, su crecimiento interanual ronda el 612 % tras la comercialización del Atto 3, el Dolphin, el Seal y el Seal U, cuya demanda es sostenida. Mientras, Omoda/Chery y Leapmotor suman juntas más de 8.000 unidades en su primer año en el mercado español.
El ritmo de ventas de ninguna pasa desapercibido cuando sus márgenes compiten de cerca con Ford y Mercedes cuyas matriculaciones se sitúan en 5,2 %.












