Juanma Moreno y la estabilidad de Andalucía
Francisco Marhuenda.- Una nueva victoria de Juanma Moreno será buena para Andalucía, pero también para España. Durante el largo periodo de gobiernos socialistas, la región se asoció a la corrupción, el clientelismo y los chanchullos. Era injusto, pero los escándalos se sucedían con monótona insistencia. El largo tiempo que estuvo dominada por el PSOE creo una cultura política viciada por una serie de prácticas impropias de una democracia transparente y sólida. Esa idea de «colócanos a todos» para conseguir mantenerse en el poder era un caciquismo que nos retrotrae a los tiempos de la Restauración.
En cambio, en estos años de gobierno de Moreno no se ha producido ningún escándalo. A pesar de los intentos del sanchismo, buscando judicializar cualquier cosa, la realidad es que ha sido una sucesión ininterrumpida de fracasos. La corrupción nunca ha sido algo endémico de Andalucía, sino del PSOE como ha sucedido en el Gobierno de España. Hay dos concepciones distintas. Una está basada en el mérito, la capacidad, la búsqueda de la excelencia, la honradez en el ejercicio de los cargos públicos, la defensa del Estado de Derecho y la separación de poderes. La otra es el sanchismo. Por ello, quiero que Moreno repita su victoria y consiga la mayoría absoluta.
No me gusta un gobierno apoyado por los comunistas, los antisistema, los independentistas y los antiguos dirigentes del aparato político y militar de ETA. Sánchez y su discípulo Óscar Puente prefieren tener una corte de palmeros en la fiel armada mediática que se financia con dinero público. No toda la izquierda es así. Nunca defendería un gobierno de centro derecha que hiciera las cosas que hace el líder del PSOE. No son ideológicas, sino un mero ejercicio de despotismo siguiendo los pasos de la deleznable izquierda iberoamericana. Por eso quiero que gane Moreno para que Andalucía tenga un gobernante honrado, eficaz y coherente.
Es lógico que Puente no lo entienda y se sienta cómodo actuando como bufón del sanchismo. No voy a cuestionar la vocación de este pretencioso leguleyo de provincias. Me gusta el mensaje de Moreno en defensa del servicio público, el mérito, la capacidad y el esfuerzo. España necesita este tipo de políticas hasta que sean asumidas, también, por un PSOE que abandone el sanchismo y regrese a la socialdemocracia.











