La izquierda y su feminismo de cartón piedra: linchan a Julio Iglesias y encubren a los suyos
AD.- La izquierda ya no defiende a las víctimas. Defiende el poder. Y cuando el poder está en juego, el feminismo se convierte en un disfraz que se pone y se quita según convenga.
El ruido ensordecedor que algunos sectores progresistas han montado en torno a Julio Iglesias —a base de insinuaciones, testimonios amplificados sin contraste judicial y una clara voluntad de demolición moral— no tiene nada que ver con la protección de las mujeres. Es simple oportunismo ideológico. Un ajuste de cuentas cultural contra una figura que no pertenece a su tribu, que simboliza todo lo que desprecian y que, por tanto, es un blanco perfecto.
Aquí no hay prudencia, ni presunción de inocencia, ni respeto por los procesos. Hay linchamiento. Hay morbo. Hay una izquierda actuando como aquello que dice combatir: juez, jurado y verdugo.
Pero lo verdaderamente repugnante no es el ataque externo. Es el silencio interno.
Porque mientras se levantan hogueras mediáticas contra figuras ajenas, la izquierda ha demostrado una extraordinaria capacidad para mirar hacia otro lado cuando las denuncias de abusos sexuales afectan a sus propios dirigentes, militantes o referentes ideológicos. En esos casos, la indignación se evapora. Las pancartas desaparecen. El feminismo se vuelve prudente, garantista, estratégico. De repente hay que “esperar”, “no generalizar”, “no alimentar a la derecha”.
Las víctimas, entonces, estorban.
Esta no es una desviación puntual. Es un patrón. La izquierda ha construido un sistema de impunidad moral para los suyos y un sistema de castigo simbólico para los demás. No le interesa la verdad, le interesa el relato. No le interesa la justicia, le interesa quién controla el micrófono.
Así, la denuncia de abusos sexuales —una cuestión gravísima— ha sido degradada a arma política. Se usa para destruir adversarios y se entierra cuando amenaza al propio bando. El resultado es devastador: se desacredita a las víctimas reales, se trivializa el delito y se alimenta una desconfianza social que acaba beneficiando precisamente a los abusadores.
Y luego se preguntan por qué ya nadie les cree.
La izquierda no ha perdido la autoridad moral por errores aislados, sino por hipocresía sistemática. Por predicar igualdad mientras practica el encubrimiento. Por exigir tolerancia cero al adversario y conceder barra libre al compañero.
Que dejen de fingir. No están defendiendo a las mujeres. Están defendiendo su cuota de poder, su red de lealtades y su superioridad moral de cartón piedra.
Y mientras no denuncien con la misma ferocidad a los abusos propios que a los ajenos, cada ataque contra figuras como Julio Iglesias no será justicia: será cinismo. Y cada silencio, una forma de complicidad.












Yo tengo amigos que se niegan incluso a dar la mano a mujeres que no conoce
Esa falsas feministas en celo estan rabiosas porque habran ido a algun concierto desnudas y ni se las habran mirado
Muy feministas no sereis cuando vais a protestar desnudas y a corridas de toros sin ropa interior porque se la tirabais al torero
¿ Ibais a ver la corrida o a ver si caia otro tipo de corrida?
Lo que hay que repetir bien alto y bien claro es que la AN no tiene jurisdicción y eso señores de la AN si es una violación del Derecho Internacional y denunciable. Estoy hasta las narices de juristas que no pulen el Derecho que se basan en legislaciones fraudulentas y prevarican a conciencia saltándose los Derechos inalienables. Para que veamos la estupidez de los que defienden la jurisdicción de la AN que solo la tiene el Detitos de Terrorismo y de Lesa Humanidad fuera de España y siempre y cuando el pais donde se supone se comete el delito se… Leer más »
Antes había mujeres ahora no se sabe ni lo que son, hombres feminizados y mujeres masculinizadas. Es que antes se veía normal y ahora mal lo que hacia Julio Iglesias de robar besos. No señoras mujeres es que antes las mujeres eran normales, el otro día viendo de pasada Mary Poppins no caí en un detalle que la mujer del señor Banks ya salía defendiendo este feminismo woke y me resulto llamativo porque no lo recordaba. Volviendo al tema que nos ocupa este tipo de besos robados, quien vea cine clasico y no tan clasico se dara cuenta de que… Leer más »
Ahora existen mas tipos de personas que tipos de leche