05/06/2018
Miguel Bernad | 4010 lecturas

Las minas del Rey Salomón

Compartir
Tags

El que suscribe fue imputado hace ya más de dos años (entonces no existía el término investigado), por el juez Pedraz, el fiscal Daniel Campos y un inspector de la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional), como dirigente de una “organización criminal”, dedicada a extorsionar a Bancos y a la Infanta Cristina de Borbón.

El “botín” encontrado e incautado a tan peligrosa “organización criminal”, repito, fue el siguiente:

– En mi domicilio particular se encontraron 650 euros.
– En la oficina de Manos Limpias, 450 euros.
– En mi cuenta bancaria particular, donde cobro la pensión de jubilado, y tengo domiciliados los pagos de casa, etc., 1.350 euros.
– En la única cuenta del sindicato, 2.300 euros.

La elemental contabilidad de MANOS LIMPIAS se nutría, y se sigue alimentado, pues el Sindicato sigue existiendo y funcionando, de las cuotas de los afiliados, y de algún donativo de simpatizantes o personas a las que se había apoyado, aconsejado, etc.

La información falsa de que AUSBANC sostenía al Sindicato se cae por su propio peso: en dos años de relación únicamente nos ayudaron con 7.200 euros, por la venta de Loterías de Navidad con un 20% a favor del vendedor, o ayuda para pagar alguna fianza que los juzgados nos exigían para poder comparecer como acusación popular.

Se chequeó exhaustivamente mi escaso patrimonio, para ver si tenía dinero en el extranjero, o de dónde procedían mis bienes, dando la imagen de que yo era un potentado, cuando los datos anteriores lo contradicen claramente.

No tengo cuenta bancaria alguna en el extranjero, y solo poseo mi piso y un pequeño patrimonio inmobiliario en régimen de condominio con mis hermanos, y heredado de nuestros padres, que fue adquirido por ellos en 1952, nada menos.

Las “extorsiones” que un mosquito como Manos Limpias pudieran hacer a los principales bancos del país (La Caixa, Santander, etc.), que son gigantes, nacionales e internacionales, no se las cree nadie, pues carecen de toda lógica y sentido común.

Pero es más, la desvergüenza y desfachatez de la acusación ha pretendido acusarme a mí, en particular, y a Manos Limpias, de esos delitos, que no se sostienen.

El Código Penal vigente, en su artículo 243, establece que:

“El que, con ánimo de lucro, obligare a otro, con violencia o intimidación, a realizar u omitir un acto o negocio jurídico en perjuicio de su patrimonio o del de un tercero, será castigado con la pena de prisión de uno a cinco años, sin perjuicio de las que pudieran imponerse por los actos de violencia física realizados”.

El mosquino, Manos Limpias, a el que suscribe, un señor de 74 años de edad, cuando fui injustamente detenido y presentado ante la sociedad española como “el criminal número uno”, ¿qué violencia pudo ejercer ante el elefante del Santander, la Casa Real o La Caixa?

¿Desde cuándo los mosquitos pueden agredir a los elefantes?

De esa supuesta violencia y presunta extorsión, Manos Limpias y el que suscribe obtuvieron “cero patatero” de ingresos, como ha quedado acreditado a lo largo y ancho de la instrucción judicial, que dura ya más de dos años, dicho sea de paso.

¿Qué pretendían el juez Pedraz, el fiscal Daniel Campos y el inspector de la UDEF, criminalizando y lapidando a Miguel Bernad y a Manos Limpias, usando y abusando torticeramente de sus atribuciones profesionales, con abuso de autoridad y con desviación de poder, ante la impunidad que por su privilegiada situación tienen?

Supongo que lo hicieron obedeciendo órdenes superiores, por lo menos la UDEF, y hasta se la persona que dio esa orden, y que a Dios gracias acaba de dejar su despacho en La Moncloa, y no era el presidente.

Como sigo pensando que vivimos en un Estado de Derecho, con sus imperfecciones, por supuesto, espero que los Juzgados y Tribunales remedien este desaguisado cuando se celebre el juicio oral.

Y precisamente por ello, digo, alto y claro, que la “operación Nelson” contra el sindicato Manos Limpias y el que suscribe, Miguel Bernad, fue una auténtica “canallada”, no sé si a instancia propia o de la Casa Real.

¡Es sorprendente que quienes pertenecían –y seguramente lo siguen haciendo- a una auténtica organización criminal, tuvieran el descaro de acusarme de eso mismo!

Por lo visto veían la paja en mi ojo, pero no la viga en el suyo propio.

*Jurista y secretario general del sindicato Manos Limpias

 

Comentarios

4 comentarios en "Las minas del Rey Salomón"

Notifícame de
avatar

Ordenar por:   el más nuevo | el más antiguo | el más votado
Ramiro
Ramiro
05/06/2018 14:01

La pura y dura verdad.
LOS CORRUPTOS SE DEDICARON A PERSEGUIR A QUIÉNES DENUNCIABAN LA CORRUPCIÓN…
Así de claro.

Ramiro
Ramiro
06/06/2018 19:28

Quien quiera entender, que entienda…
Más claro, agua.
¿Desde cuándo los jefes de ORGANIZACIONES CRIMINALES andan tan escasos de dinero?
¿NO SERÁ QUE TODO ES UN MONTAJE, DESTINADO A PROTEGER A LA HOJA Y HERMANA DE REYES, DE LAS ACCIONES PENALES DE MANOS LIMPIAS, DESLEGITIMANDO Y CRIMINALIZANDO AL SINDICATO Y A DON MIGUEL BERNAD…?
Pregunto.

Adolfo
Adolfo
06/06/2018 11:03

Desgraciado es el país donde se denuncian a quienes persiguen la corrupción y a los corruptos…, creo que dice algún apartado de la Biblia, no se si el Libro de los Proverbios, o algún otro.
Y ESE ES EL CASO DE ESPAÑA.

Carmen
Carmen
05/06/2018 18:03

En un país donde la corrupción ES LA REINA, un sindicato dedicado casi en exclusiva A DENUNCIAR LA CORRUPCIÓN, sobraba.
Y por eso han intentado acabar con él.
Pero MANOS LIMPIAS SIGUE EXISTIENDO, AUNQUE LA WEB ANTERIOR LA COMPRÓ UNA EMPRESA DE LIMPIEZAS, CUANDO DON MIGUEL BERNAD ESTABA EN PRISIÓN. (Por cierto, que el nuevo destino de la Web ha sido similar a la labor que hacía y hace el Sindicato).
La Web actual es la siguiente manos-limpias.es
Al mismo tiempo, y como miembro del Sindicato, quiero agradecer a don Armando Robles y a ALERTA DIGITAL su apoyo en los momentos más difíciles.

wpDiscuz