Expertos destapan en Vigo el papel crucial de España como nido de espías en la Segunda Guerra Mundial
Tres de los mayores expertos en espionaje de España, José Javier Rodríguez, Marta García Cabrera y Emilio Grandío, han participado en una mesa redonda para analizar el papel que jugó el país durante la Segunda Guerra Mundial, Durante el evento, los historiadores presentaron documentos e investigaciones que arrojan nueva luz sobre un periodo clave de la historia reciente.
Durante la charla, los ponentes han destacado que, tras sus investigaciones en archivos nacionales e internacionales, han salido a la luz «algunos documentos que la historia oficial probablemente no había publicado». Estos hallazgos redefinen la supuesta neutralidad de España en el conflicto, demostrando que su papel fue «crucial» en apoyo del régimen nazi.
Una ‘guerra silenciosa’ en la Península
Según ha explicado José Javier Rodríguez, decano de la Facultad de Filosofía y Letras de León, el apoyo al régimen alemán de Hitler fue una «compensación» por el respaldo que el bando sublevado recibió de Alemania durante la Guerra Civil. Este apoyo se materializó en una «guerra silenciosa», una vasta red de espionaje que se extendió por toda la península ibérica y Canarias para operar de forma encubierta.
Mitos y realidades del espía
Por su parte, Marta García Cabrera, doctora en Historia Contemporánea y profesora en la Universidad de Las Palmas, ha abordado los mitos que rodean la figura del espía. La experta ha señalado que, aunque existen elementos como dobles agentes y sabotajes, la realidad es más pausada y alejada del arquetipo cinematográfico. «La ficción nos ha mostrado una visión del espionaje un poco distorsionada», ha afirmado, explicando que no se trata de «grandes héroes individuales, sino más bien de redes».
García Cabrera, miembro de la Red Española de Estudios Históricos de Inteligencia (RESYNT), ha detallado que el espionaje se nutría de perfiles muy variados, como «diplomáticos, empresarios, comerciantes, marineros, pescadores o personas que ni siquiera supieron que estaban siendo empleadas para la inteligencia». Además, ha desmontado el cliché de la ‘femme fatale’, asegurando que las mujeres eran utilizadas por su inteligencia, valentía o clase social, y no solo como objeto de seducción.
Sin embargo, la historiadora ha admitido que algunas operaciones reales podrían parecer sacadas de una película. Como ejemplo, ha citado planes de sabotaje que «pretendían destruir y hacer estallar barcos en un puerto neutral, como el de Canarias», acciones que recuerdan a las tramas de James Bond. La realidad, concluye, es una mezcla de ambos mundos.











