Un informe desvela que Marruecos ha utilizado un ‘software’ espía para vigilar a activistas, periodistas y políticos de España y Francia
Marruecos lleva años utilizando ‘software’ espía para rastrear y perseguir a detractores tanto en su territorio como en el extranjero, según denuncia un nuevo informe de Amnistía Internacional. La investigación describe un entramado de vigilancia dirigido contra periodistas, defensores de los derechos humanos y activistas, y señala que sus objetivos también incluyen a políticos españoles y franceses.
La organización sustenta sus conclusiones en documentos filtrados y en el testimonio de un antiguo integrante de los servicios de inteligencia marroquíes. Según el informe, las operaciones incluyeron escuchas telefónicas sistemáticas y grabaciones de conversaciones privadas dentro de viviendas. La investigadora Rebecca White sostiene que estas prácticas buscan obtener información con la que chantajear, desacreditar o humillar a las personas vigiladas, además de facilitar su encarcelamiento injusto.
Entre los colectivos especialmente perseguidos figuran los activistas saharauis y los movimientos del Rif, de acuerdo con el exagente consultado. La vigilancia descrita por Amnistía también alcanza a ciudadanos marroquíes residentes fuera del país y a personas que respaldan la independencia del Sáhara Occidental en España, Francia y Argelia. El activista belga El Mahjoub Maliha resume así la situación: «En el Sáhara Occidental todo el mundo está bajo vigilancia».
Una de las herramientas empleadas ha sido Pegasus, desarrollado por la compañía israelí NSO Group, que permite acceder a teléfonos móviles y activar su cámara y micrófono sin conocimiento del usuario. El informe sitúa su utilización por parte de la Dirección General de Vigilancia del Territorio marroquí entre 2017 y 2021. También apunta al uso posterior de otras tecnologías de vigilancia suministradas por fabricantes israelíes y europeos.
La investigación recoge asimismo información presentada por WhatsApp ante los tribunales en 2019 sobre ataques con Pegasus contra 69 números marroquíes, 29 argelinos, 21 españoles y siete franceses. Esas cifras, sin embargo, no permiten atribuir todos los ataques a Rabat: la plataforma no identificó a sus responsables y algunas de las víctimas españolas fueron vigiladas por un cliente español del programa.
La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, ha denunciado que estas actuaciones forman parte de un sistema represivo destinado a intimidar a periodistas y defensores de los derechos humanos. Según la organización, el propósito de esa vigilancia es silenciar las críticas y entorpecer el trabajo de quienes cuestionan a las autoridades marroquíes, incluso cuando desarrollan su actividad fuera del país.











