La vivienda a debate: «no humanitario, sino ideológico»
Ayer conocimos detalles de los RDL conocidos como los decretos «Maricarmen», que hoy van a pasar la prueba de fuego en el Congreso, con el debate sobre su convalidación. Veremos si tiene éxito el mensaje de Sánchez apelando a que sus aliados parlamentarios –e incluso la oposición– actúen no según criterios ideológicos, sino según criterios «humanitarios». Y así evitar que el desahucio de la anciana Maricarmen no se pueda volver a producir. Lo que remite necesariamente a que el sanchismo lleva más de 8 años instalado en el gobierno, y durante ese dilatado periodo, desahucios se han producido en toda España, afectando a decenas de miles de personas. Y no pocos de ellos afectando a personas en condiciones muy similares a las de Maricarmen. Y, por cierto, en especial en Barcelona y Cataluña, donde gobiernan sus íntimos colegas progresistas Collboni e Illa, respectivamente. Liderando los lugares donde más lanzamientos judiciales se producen, y pese a ello, en la Plaza de San Jaime, donde se encuentran el Ayuntamiento de la Ciudad Condal y la presidencia del Gobierno de la Generalitat, no se encuentra ningún inquilino acampado. Que han convertido a la anciana Maricarmen, desahuciada en Madrid, en todo un símbolo de esa lucha. Que además va a regresar a su vivienda próximamente, gracias a la mediación del alcalde Almeida con el presunto fondo «buitre» propietario del inmueble, en realidad una pyme inmobiliaria.
La Comunidad de Madrid se encuentra muy por debajo de las cifras de Cataluña, pero, como vemos, el foco sigue estando centrado en Isabel Díaz Ayuso. Un ejemplo incuestionable acerca del interés político e ideológico –y «no del humanitario»– que guía esta «progresista» política de vivienda y esta movilización social promovida por el sanchismo. Para desviar la atención de la dramática situación en Ceuta, donde sus vecinos llevan dos meses padeciendo las consecuencias de una auténtica invasión de 80.000 inmigrantes ilegales. Un auténtico ataque a nuestra integridad territorial, como Sánchez afirmó en su única visita a la ciudad en los dos meses transcurridos desde aquel 30 de julio.
Aunque desde entonces no ha vuelto a manifestarse en esos términos para calificar lo sucedido, y solo agradeciendo a Marruecos su colaboración para que «retornaran todos los invasores». Con ocasión de la visita de Estado del presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, el Rey Felipe VI, que todavía no ha podido visitar la Ciudad Autónoma, se manifestó muy tajante al respecto. En su discurso en la cena de gala en el Palacio Real ante Macron y Sánchez, afirmó: «La intrusión masiva de decenas de miles de personas, violando la frontera española, que es también europea, es inaceptable». Más claro, agua.











