De los Tercios de Flandes a llamar al 112: Cuarenta invasores apedrean y golpean a un grupo de militares y la Policía detiene a 12
Lo ocurrido en Ceuta resulta especialmente humillante para unas Fuerzas Armadas que deberían representar la autoridad y la defensa del Estado: cuatro militares españoles fueron atacados con piedras por un numeroso grupo y tuvieron que abandonar su vehículo para ponerse a salvo. El contraste con la imagen histórica de los Tercios de Flandes es inevitable. Los Tercios simbolizaron durante siglos la disciplina, la capacidad de combate y la determinación militar de la Monarquía Hispánica; el Ejército actual, sometido a unas reglas de actuación restrictivas, no puede responder a una agresión como lo habría hecho un ejército de aquella época. Que militares españoles desplegados en territorio nacional sean agredidos y queden reducidos a la obligación de huir mientras esperan la intervención policial plantea una cuestión seria sobre su protección, sus medios y las órdenes que reciben. La dignidad del uniforme no exige regresar a la mentalidad de los Tercios, pero sí garantizar que quien representa al Estado no quede expuesto, desautorizado o abandonado ante la violencia de una turba de salvajes.
Miles de inmigrantes siguen invadiendo Ceuta
La tensión en Ceuta no para de crecer. Miles y miles de inmigrantes, hasta 11.000 según el presidente Juan Jesús Vivas, siguen invadiendo territorio ceutí ante la pasividad del Gobierno. Y los inmigrantes son cada vez más violentos y peligrosos. La pasada noche, un grupo de entre 30 y 40 invasores hizo una emboscada a los militares, agrediéndoles a golpes y con piedras.
Todo se produjo la noche del miércoles al jueves sobre las 5:30 de la mañana. Los militares se dirigían en su vehículo al punto de vigilancia que tienen establecido en la zona de Benzú. En un momento, cuando pararon su vehículo, fueron sorprendidos por un grupo de unos 30 ó 40 inmigrantes que se abalanzaron contra ellos a golpes.
El grupo de militares tuvo que abandonar el vehículo, que no era blindado, y salir corriendo para intentar ponerse a salvo hasta Calamocarro mientras eran perseguidos y alcanzados por piedras y golpes. La emboscada se ha saldado con cuatro militares heridos y 12 inmigrantes detenidos.
Los efectivos pudieron pedir ayuda llamando al 112 y así se pudo activar un dispositivo de emergencia en el que participaron efectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, según ha informado el Faro de Ceuta. Cuando llegaron los refuerzos, los inmigrantes salieron huyendo hacia Benzú.
Las fuerzas de seguridad del Estado les persiguieron y consiguieron detener a 12 inmigrantes. Todos marroquíes. Algunos intentaron huir por el mar. Los cuatro militares heridos fueron trasladados al centro hospitalario y allí fueron tratados. Presentaban molestias y lesiones fruto de la brutal agresión.
El Gobierno de Ceuta llama a la calma
El Gobierno de Ceuta, consciente del hartazgo vecinal, ha hecho un llamamiento a la calma tras lo sucedido. La vicepresidenta segunda de Ceuta y consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital, Kissy Chandiramani, ha informado del «incidente» en la barriada en Benzú «donde han participado algunos inmigrantes y también militares».
Ante ello, Chandiramani ha pedido a los ceutíes que no haya violencia en las protestas y «unidad» ante la legitimidad de salir a la calle, «pero siempre en un ambiente de tranquilidad porque esa alta crispación no lleva a ningún sitio». «La tensión en la ciudad de Ceuta es muy elevada y creo que entre todos nosotros, como entidades políticas, instituciones y medios de comunicación, debemos llamar a la calma porque esta tensión puede llevarnos a donde nadie quiere que estemos», ha subrayado en una entrevista en la Cadena Ser.
La vicepresidenta segunda ha afirmado que entiende que la población está «cansada» y necesita «respuestas» porque «la paciencia tiene un límite» y «los sentimientos están a flor de piel» ante la falta de soluciones por parte del Gobierno central. También ha pedido confianza porque la crisis se solucionará, si bien ha reconocido que la entrada masiva de finales de julio «ha sido desbordante para las administraciones» y la respuesta «muy tardía».
Estalla la tensión en El Trampolín
La emboscada a los militares se produjo horas después de que estallara la tensión en El Trampolín. Más de 2.000 personas protestaron en Ceuta este miércoles contra la presencia de inmigrantes, exigiendo su expulsión y la dimisión del delegado del Gobierno y del presidente Pedro Sánchez, lo que derivó en enfrentamientos y disparos disuasorios de la Policía Nacional.
La movilización recorrió la ciudad autónoma y los participantes reclamaron la expulsión de los inmigrantes y las dimisiones del delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, y de Pedro Sánchez. Después de la concentración, un grupo de manifestantes se desplazó hasta El Trampolín, donde duermen numerosos inmigrantes. Algunos bajaron a la playa, derribaron tiendas de campaña y arrojaron varios objetos al mar.
Los agentes se situaron entre ambos grupos para impedir agresiones y efectuaron disparos disuasorios cuando varios manifestantes se enfrentaron a los inmigrantes.
Feijóo ve «insostenible» la situación en Ceuta tras el ataque a los militares: «¿A qué espera el Gobierno?»
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha denunciado la brutal agresión sufrida esta madrugada por cuatro militares, atacados con piedras por un grupo de treinta inmigrantes ilegales, y ha considerado que es «la prueba» de que la situación en Ceuta es «insostenible».
Feijóo ha exigido al Gobierno de Pedro Sánchez que adecúe el marco legal que determina la labor de los militares para que tengan la condición de agentes de la autoridad.
En este marco, el dirigente popular -en un mensaje a través de sus redes sociales- ha criticado que los militares trabajan «sin medios, órdenes claras y un marco legal adecuado», por lo que concluye que «no pueden trabajar».
«¿A qué espera el Gobierno? ¿A que haya una desgracia? O peor, ¿a aprovecharla políticamente?», se ha preguntado.
«Crisis de orden público»
Feijóo ha añadido que los ceutíes llevan un mes «aguantando solos lo que no les corresponde» y que el Gobierno «no hizo nada» para evitar la invasión» y «no está haciendo nada para frenar la crisis de orden público que empeora cada día».
Por su parte, la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha cargado contra la ministra de Defensa, Margarita Robles, y ha recordado que «los militares están en las calles como apoyo, no pueden detener ni hacer uso de la fuerza».
Muñoz ha recordado que los militares no tienen «marco jurídico que les proteja».
Así, «no pueden detener a nadie, ni pedir identificaciones, ni hacer uso de la fuerza más allá de la legítima defensa como cualquier civil, no tienen material antidisturbios», ha añadido.
Esto significa que «sólo pueden observar, realizar tareas de apoyo logístico y estar en las calles como mero acto de disuasión, entre otras labores de apoyo».
En este sentido, ha recordado que Robles puede dar a los militares la condición de agentes de la autoridad, llevando identificación, como ya se hizo durante la pandemia de la COVID-19, con el amparo de la Ley de Defensa Nacional, la Ley de la Carrera Militar y el Real Decreto 194/2010, de 26 de febrero.












