Ceutíes colocan alambre de espino en sus casas para evitar nuevos asaltos de inmigrantes marroquíes
La crisis provocada por la entrada masiva de inmigrantes marroquíes en Ceuta ha llevado a algunos vecinos a tomar una medida extrema para proteger sus propias viviendas: instalar alambre de espino y concertinas alrededor de sus propiedades ante el temor a nuevos asaltos.
La situación se produce en la urbanización La Colina, próxima a la playa del Trampolín, una de las zonas afectadas por la entrada de inmigrantes durante la crisis fronteriza. Según ha comprobado Okdiario, los residentes han colocado alambre de espino sobre los cerramientos de varias viviendas y también vallas de obra en la calle para dificultar el acceso a la urbanización.
Los vecinos aseguran que la decisión responde a las entradas que han sufrido algunas propiedades desde el comienzo de la crisis. «Hay vecinos a los que les han saltado a la propiedad en tres ocasiones», explica uno de los residentes.
«Mi casa la defiendo, no la vendo», sostiene otro vecino, que asegura que los residentes están tratando de protegerse por sus propios medios. «La gente se está haciendo fuerte en su propiedad», afirma.
El alambre de espino se ha convertido así en la última barrera levantada por particulares ante una situación que consideran fuera de control. Uno de los afectados explica que han recurrido a él «porque se nos cuelan en las viviendas» y denuncia la sensación de abandono entre quienes viven en la zona.
«Me siento desprotegido, abandonado. Parece que no vivimos en España. Yo pago mis impuestos. ¿En qué clase de país vivo?», lamenta.
Según su testimonio, la instalación de las concertinas ya habría tenido un efecto disuasorio. «Por lo menos se lo pensarán a la hora de entrar, que se enreden un poquillo ahí», señala. Asegura que de esta manera «se están consiguiendo evitar» algunos accesos, aunque denuncia que todavía hay inmigrantes que «no dejan de merodear intentando entrar, pidiendo comida».
La preocupación no se limita a La Colina. El mismo vecino apunta a Loma Colmenar como otra de las zonas donde los residentes estarían sufriendo las consecuencias de la presencia de inmigrantes tras la entrada masiva. «Sé que también los vecinos de Loma Colmenar lo están pasando fatal en aquella parte y esto tiene que acabar ya», afirma.
La aparición de concertinas en viviendas particulares retrata el clima que persiste en determinados puntos de Ceuta semanas después de la crisis fronteriza: ciudadanos que consideran insuficiente la respuesta de las administraciones han comenzado a reforzar por su cuenta los accesos a sus casas.
El vecino entrevistado reclama la devolución de quienes entraron ilegalmente y asegura que no percibe avances sobre el terreno. «Se conoce que lo están tramitando, pero aquí no se ve que haya movimiento», sostiene.
Su diagnóstico sobre la seguridad en la ciudad es especialmente duro. «Yo creo que estamos más seguros ahora mismo en Marruecos que en España, porque en España no se le da cobijo y cobertura al ciudadano, como está pasando aquí», denuncia.
La instalación de alambre de espino por los propios residentes añade así una nueva imagen a las consecuencias de la crisis de Ceuta: familias que han pasado de confiar exclusivamente en la protección pública a levantar barreras físicas alrededor de sus viviendas para impedir nuevas entradas en sus propiedades.











