Bruselas advierte de que la UE será “vulnerable” mientras dependa de países vecinos para proteger sus fronteras
El comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, ha advertido de que la Unión Europea seguirá siendo vulnerable frente a crisis migratorias como la registrada recientemente en Ceuta mientras el control de las fronteras exteriores dependa de la “buena voluntad” de países vecinos. Ha reclamado reforzar la capacidad propia de la UE para prevenir este tipo de episodios.
“Mientras el control dependa de la buena voluntad de un Estado vecino seguiremos siendo vulnerables”, ha afirmado durante su comparecencia ante la comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior del Parlamento Europeo. Ha defendido extraer “las lecciones correctas” de la crisis de Ceuta para reforzar la política migratoria europea.
Impacto de la crisis en la opinión pública
Ha reconocido que “este episodio de tres días en la playa de una ciudad” ha “sacudido la política de todo un continente” y ha sido una “prueba de resiliencia y de seguridad” de las fronteras exteriores. Sin embargo, ha señalado que “las imágenes dramáticas superan, en realidad, a las mejores estadísticas”.
“El descenso de las llegadas y la recuperación del control importaron muy poco la semana pasada a ojos de la opinión pública europea”, ha añadido Brunner, reconociendo el impacto desproporcionado de la crisis en la percepción ciudadana más allá de los datos reales.
Estrategia propuesta para evitar nuevas crisis
Ha defendido aplicar plenamente el Pacto de Migración y Asilo, reforzar el papel de Frontex y profundizar la cooperación con los países de origen y tránsito. También ha insistido en la necesidad de mejorar los sistemas de alerta temprana para detectar con antelación movimientos coordinados y campañas de desinformación.
Asimismo, ha abogado por intensificar la lucha contra las redes de tráfico de migrantes y acelerar los retornos de las personas que no tienen derecho a permanecer en territorio europeo. Ha insistido, no obstante, en que la respuesta de las autoridades españolas, la cooperación con Marruecos y el apoyo de las instituciones europeas permitieron contener la situación y preservar la integridad del espacio Schengen.











