Un verano caluroso y mortal en Europa: Alemania cifra en 5.000 las muertes por calor, Francia en más de 2.000 y Bélgica en 1.700
Europa se calienta «a un ritmo superior al doble de la media mundial». Lo asegura la Organización Mundial de la Salud (OMS), que explica que la anormal subida de las temperaturas causadas por la crisis climática se está notando más en algunas regiones del mundo. La Europa mediterránea (Grecia, Italia, Portugal y España) está acostumbrada, pero no así los países de la Europa central y hasta la isla de Gran Bretaña. Este enorme calor está costando miles de vidas.
Países como Alemania, Francia, Bélgica, Países Bajos o Reino Unido iniciaron el verano de 2026 con una ola de calor asfixiante. Las anormalmente altas temperaturas han dejado expuesta la falta de infraestructuras y de servicios públicos para afrontar temperaturas de 40°C o más, además de noches tropicales que rozan los 30°C.
Los científicos han demostrado que las olas de calor recurrentes son un claro indicador del calentamiento global, causado principalmente por la quema de carbón, petróleo y gas. Y así, las olas de calor están aumentando en duración, frecuencia e intensidad en el Viejo Continente y eso incrementa las tasas de mortalidad. Según estimaciones de la OMS, más de 200.000 personas murieron a causa del calor en Europa en los últimos cuatro años.
En conjunto del continente europeo, junio de 2026 fue el segundo más cálido desde que existen registros, según el Servicio de Cambio Climático Copernicus. Fue un «domo de calor», un sistema de alta presión que mantuvo temperaturas excepcionalmente elevadas durante varios días. En Europa, la temperatura promedio fue de 19,14°C, convirtiéndose en el segundo junio más cálido de la historia de la región, solo por detrás del registrado en 2019.
Pero la Europa occidental rompió todos los récords. Alcanzó una temperatura media de 20,74°C, lo que representa 3,05°C más que el promedio climático del periodo 1991-2020. Samantha Burgess, responsable estratégica del clima del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, aseguró que estos registros evidencian el continuo calentamiento del sistema climático.
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Burgess advirtió que este tipo de eventos representa riesgos para las personas, los ecosistemas y la infraestructura. La intensa ola de calor provocó temperaturas sin precedentes en varios países europeos y generó graves impactos sobre la salud pública. Está siendo en Europa un verano caluroso y mortal. Este miércoles, Barcelona registró la temperatura más alta de su historia.
España: la segunda ola de calor deja 463 muertes
La segunda ola de calor, que comenzó el pasado domingo y finalizó este jueves, provocó 463 muertes atribuibles a causas relacionadas con las altas temperaturas, una cifra que supera los fallecimientos del primer episodio de estas características de finales de junio. El sistema español de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) estima que sólo en los dos últimos días han fallecido 261 personas.
Son datos preliminares y habrá que esperar una semana para que sean más estables. En este sentido, los fallecimientos atribuibles a causas relacionadas con altas temperatura en la primera ola de calor, del 21 al 25 de junio, sumaron finalmente 333 muertes.
En concreto, en el fuego de Sentmenat el perímetro se ha mantenido «bastante estable» durante la noche, las maniobras han resultado efectivas, se mantienen 56 dotaciones, y se incorporarán por la mañana medios aéreos.
El sistema MoMo no es un registro de muertes reales. Desarrollado por la Unidad de Vigilancia de la Mortalidad diaria del Centro Nacional de Epidemiología (CNE), lo que hace es una proyección estadística cruzando las temperaturas y la mortalidad diaria observada con la esperada para ese periodo de tiempo (‘sobremortalidad’).
Alemania, más de 4.000 muertos en una semana
Alemania vivió esa inusual ola de calor de finales de junio y en alguba medida esta semana. Se alcanzaron temperaturas récord de 41,7°C. El servicio meteorológico alemán, Deutscher Wetterdienst, habla de «una ola de calor para los libros de historia». Las altas temperaturas causaron en junio la muerte de más de 4.300 personas.
Esa cifa es la que aporta el informe semanal sobre la mortalidad relacionada con el calor del Instituto Robert Koch (RKI) de virología, publicado este jueves. El RKI señala que mientras que en la semana del 15 al 21 de junio el número de muertes atribuidas al calor se situaba en 810, entre el 22 y el 28 se elevaron a 4.310, la mayoría de personas mayores. De esos 4.310 fallecidos, 260 eran menores de 65 años; 470 tenían entre 65 y 74 años; 1.130, entre 75 y 84 años; y 2.450 eran mayores de 85 años.
Los modelos marcan la llegada de un nuevo domo de calor que podría dar lugar a la tercera ola.
Los decesos acumulados entre la semana 15 del año (del 6 al 12 de abril) y la semana 26 (del 22 al 28 de junio) ascendieron a 5.120. Pero las consecuencias del calor extremo de finales de junio podrían ser incluso mayores de las que apunta este modelo estadístico.
La Oficina Federal de Estadística (Destatis) estima el exceso de muertes en 6.800 casos. Según sus datos, en la semana del 22 al 28 de junio, marcada por la ola de calor, el número de fallecimientos fue un 30% superior al promedio de años anteriores.
En la mayoría de los casos es la combinación de la exposición al calor y de enfermedades preexistentes lo que provoca la muerte. De hecho, en esos casos el calor no suele figurar en el certificado de defunción como causa subyacente de la muerte.
Francia, 2.000 fallecidos más
El Ministerio de Salud francés informó de unas 2.025 muertes por encima de lo esperado para la última semana de junio. Eso representa un aumento del 29,1% respecto de los niveles habituales. Según Météo-France, la tercera ola de calor que sufre el país en menos de dos meses se extenderá al menos hasta el 14 de julio. Además, 90 personas han fallecido ahogadas.
Los datos de Francia muestran un fuerte aumento de las muertes ocurridas en los hogares. Entre el 22 y el 28 de junio crecieron más de un 90% en comparación con la semana anterior. También se registraron incrementos en residencias para adultos mayores y centros de salud.
La mayoría de las víctimas tenía más de 65 años. Sin embargo, las autoridades también detectaron un incremento significativo de la mortalidad entre personas de entre 45 y 64 años, una franja que habitualmente no concentra la mayor cantidad de decesos durante estos episodios.
El primer ministro Sébastien Lecornu presidió este viernes una reunión especial de emergencia para tratar los riesgos asociados con la continua ola de calor en el país. Sólo el miércoles, según el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, se registraron en toda Francia más de 300 incendios. La agencia meteorológica francesa describe la presente situación como «excepcional» e «histórica».
Bélgica, 1.700 muertes adicionales
El Ministerio de Salud belga notificó 1.222 muertes adicionales entre el 18 y el 29 de junio, un incremento cercano al 39% sobre la mortalidad esperada. La cifra se elevaría hasta 1.747 muertes adicionales entre el 18 de junio y el 1 de julio, según el instituto de salud pública Sciensano, lo que representa un exceso de mortalidad del 47%.
Bélgica vive el mayor exceso de mortalidad registrado desde que se iniciaron los registros en el año 2000. Las autoridades calificaron la situación como «sin precedentes» para el país. El momento más crítico se produjo el 26 de junio, cuando gran parte del territorio permaneció bajo alertas naranja y roja por calor extremo. Como consecuencia se tuvieron que suspender numerosos eventos.
Aunque el país no batió oficialmente sus récords de temperatura para junio, las lecturas alcanzaron los 35°C en Bruselas durante varios días consecutivos y subieron localmente hasta situarse entre los 38°C y los 40°C. Además, hubo noches excepcionalmente cálidas que dificultaron el alivio térmico. Se prevé una nueva ola de calor en los próximos días, con máximas que podrían superar los 30°C durante cinco días consecutivos a partir del sábado.
Países Bajos, 480 fallecimientos
Las autoridades neerlandesas estimaron que la ola de calor provocó alrededor de 480 muertes adicionales. Las regiones del sur y del este de Países Bajos fueron las más afectadas, ya que allí se registraron las temperaturas más elevadas. La mayoría de los fallecimientos correspondió a personas mayores.
Reino Unido, batiendo récords
La gran isla del norte de Europa atraviesa su tercera ola de calor del año, tras las de mayo y junio, con temperaturas previstas de hasta 36°C en algunos puntos de Inglaterra. El pasado mes de junio fue el más cálido registrado en Inglaterra y el segundo más cálido en el Reino Unido en su conjunto, según datos provisionales de la Oficina Meteorológica del país.
El viernes 26 de junio, en Lingwood (Norfolk) se alcanzaron los 37,7°C, la temperatura más alta jamás registrada en junio en Gran Bretaña. En Cardiff, las temperaturas no cayeron por debajo de los 23,5°C en la noche del miércoles 24 de junio. Fue la noche de junio más cálida jamás registrada en todo el Reino Unido.
Todavía no hay una cifra definitiva, pero especialistas estiman que el número de muertos por culpa del calor podría ascender a cientos o incluso miles de casos. Según la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, entre 2020 y 2024, hubo más de 10.000 muertes relacionadas con olas de calor.
Las autoridades sanitarias piden tomar precauciones ante los riesgos para la salud. Cuenta The Guardian que las olas de calor en Inglaterra han dejado a dos de cada tres personas luchando por dormir por la noche. Casi la mitad de las personas pierden al menos tres horas de sueño cada noche. Según una investigación de la End Fuel Poverty Coalition publicada esta semana, más de 15 millones de personas experimentaron problemas de salud durante las recientes olas de calor.
La investigación mostró que el 28% de los adultos en el Reino Unido decían sentirse mal debido al calor extremo. Además, el 47% de los encuestados con dificultades financieras o circunstancias muy difíciles y el 44% de las personas con discapacidad dijeron que experimentaron problemas de salud debido a las altas temperaturas.











