Feijóo impulsará “una ley nacional” del concebido no nacido si llega a la Moncloa
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha anunciado este lunes que, si alcanza la Presidencia del Gobierno, impulsará a nivel nacional la conocida como ley del «concebido no nacido», una iniciativa promovida por el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid. La medida pretende reforzar el reconocimiento y la protección del concebido en distintas políticas públicas y supone uno de los compromisos más destacados expresados por el dirigente popular durante una entrevista en la que también abordó la relación con Vox, la política migratoria, la Ley de Nietos y la situación judicial que afecta al entorno del Gobierno.
La intervención de Feijóo se produce apenas tres días después de la reelección de Juanma Moreno Bonilla como presidente de la Junta de Andalucía. El dirigente andaluz juró el cargo el pasado domingo en el Palacio de San Telmo con el respaldo parlamentario de Vox, en un acto al que no asistieron ni ministros del Ejecutivo de Pedro Sánchez ni el propio presidente nacional del Partido Popular.
Durante su entrevista en ‘Espejo Público’, Feijóo defendió que, en caso de gobernar España, extenderá al conjunto del país la normativa impulsada por la Comunidad de Madrid sobre el «concebido no nacido». Además, aprovechó para fijar posición sobre algunas de las principales cuestiones que han marcado el debate político en los últimos días, especialmente tras los acuerdos autonómicos alcanzados con Vox.
Choque con Vox en la ‘Ley de Nietos’
Uno de los asuntos que centró buena parte de sus declaraciones fue el concepto de «prioridad nacional», incluido en los pactos entre PP y Vox. Feijóo restó importancia a la polémica generada en torno a esta expresión y aseguró que no supone ninguna novedad. «Lo que se entiende por prioridad nacional se practica en España desde hace décadas, basado en el arraigo», afirmó, rechazando que exista motivo para alarmar a la ciudadanía.
No obstante, el presidente del PP también quiso marcar distancias con la formación de Santiago Abascal en determinadas cuestiones. Entre ellas destacó la Ley de Nietos y la propuesta de Vox para retirar el derecho al voto a los españoles residentes en el extranjero. Feijóo dejó claro que su partido no comparte esa posición y defendió mantener los derechos de los ciudadanos españoles que viven fuera del país.
Pese a los acuerdos alcanzados con Vox tanto en Andalucía como en Extremadura, el líder popular insistió en que la aspiración del Partido Popular sigue siendo gobernar en solitario. «El objetivo es gobernar solos», aseguró, al tiempo que reivindicó la fortaleza electoral de su formación. Según señaló, «a pesar de todo el ruido y del aparato estatal, el PP sigue siendo el partido con más porcentaje de voto», mostrando su confianza en lograr una mayoría suficiente en las próximas elecciones generales.
«El apoyo de Sánchez no es a Zapatero, sino a sí mismo»
La entrevista también estuvo marcada por las críticas de Feijóo al Gobierno y a las investigaciones judiciales que afectan a personas del entorno del Ejecutivo. El líder popular hizo referencia a distintos procedimientos judiciales relacionados con el entorno del presidente del Gobierno y aseguró que el PSOE debería asumir responsabilidades políticas, del mismo modo que, según recordó, el Partido Popular lo hizo en casos como la operación Kitchen. «El PP ha pagado sus errores y la Kitchen políticamente también», afirmó.
Asimismo, se refirió al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y a la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, cuestionando el respaldo político que, a su juicio, reciben desde el Ejecutivo en medio de las investigaciones judiciales que les afectan. En ese contexto, Feijóo sostuvo que «el apoyo de Sánchez no es al expresidente, sino a sí mismo» y criticó la presencia de la esposa del jefe del Ejecutivo en foros internacionales mientras continúa el procedimiento judicial abierto contra ella. El presidente del PP cerró su intervención con duras críticas al Gobierno, afirmando que, a su juicio, «hay más decencia en cualquier cuartel de la Guardia Civil que en el Gobierno de España», en alusión a las investigaciones judiciales que afectan a responsables vinculados al instituto armado.











