¿Peligro garbancero en VOX?
Cristina Losada: En 1975, una dictadura que aún no sabía que estaba en su final, ordenó 5 fusilamientos y desató protestas internacionales. Hoy, un régimen iraní que está en las últimas, ejecuta a gente todos los días y los Gobiernos europeos, incluido el español, callan. Este es un mundo peor. Los fusilados de 1975 fueron terroristas que, al asesinar, sabían lo que se jugaban, y las protestas internacionales fueron en solidaridad con ellos, no con ninguna democracia. En cuanto a Irán, su régimen no parece estar en las últimas. Irán sufre brutales bombardeos que presuntamente quieren liberar a los iraníes. Y replica a ellos con notable eficacia. No vamos a apoyar a los ayatolás, pero tampoco a quienes quieren convertir a Irán en una copia de Siria, Libia o Irak. Ya está bien de embrollarlo todo. España necesita la neutralidad.
Quiero insistir en este punto: cuando las anteriores elecciones de Andalucía señalé que la cuestión de Blas Infante y de la bandera islámica eran fundamentales, no todo debían ser los garbanzos. Por supuesto, Olona, muy enterada, pasó del tema. Ahora se presenta otra ocasión.
Ignacio Garriga, secretario general de VOX, ha hecho una oportuna denuncia de la infame campaña de bulos que VOX está soportando de. PP, el PSOE y los separatistas. Esta crítica es amistosa, pero me han alarmado dos cosas: como principal autor de las infamias del PP ha nombrado a un “clan gallego”, expresión torpe y ofensiva, combinada con la presunción de haber sectores del PP razonables con los que tratar. Desde 2002, el PP tiene una asentada identificación con las políticas generales del PSOE y separatistas, y no va a cambiar. Si acepta acuerdos con VOX es forzado por las votaciones, y con intención bien probada de traicionarlos.
Más preocupante aún me parece la enumeración de los problemas del país: “los olivos arrancados, la vivienda inaccesible, la sanidad colapsada, los impuestos abusivos y la corrupción, y sobre todo la invasión migratoria”. Está bien, pero el problema general de España es hoy más profundo: el ataque a la unidad e identidad nacional, y a la democracia. Todas las cuestiones parciales, y podrían mencionarse más, deben tener por eje y referencia ese ataque en profundidad, precisado de un contraataque que es, a mi juicio la verdadera razón de ser de VOX. De otro modo quedaría como un partido “garbancero” y tacticista más.











