Al alcalde socialista de Casarrubios del Monte le quita el sueño el agua
Alberto Caneda.- La gestión del agua se ha convertido en uno de los asuntos que más críticas está generando contra el equipo de gobierno socialista de Casarrubios del Monte. Vecinos y sectores críticos denuncian que, tras varias legislaturas consecutivas del PSOE al frente del Ayuntamiento, el municipio arrastra graves problemas tanto en la red de abastecimiento como en el alcantarillado y saneamiento.
Las críticas se centran especialmente en la falta de planificación e inversión durante los años de gobierno socialista. Según denuncian distintos sectores locales, ni durante las tres legislaturas del actual alcalde, Jesús Mayoral, ni en etapas anteriores como teniente de alcalde se habría impulsado un plan eficaz para modernizar unas infraestructuras consideradas ya obsoletas.
En el núcleo urbano, el crecimiento urbanístico y la construcción de bloques de viviendas autorizados durante los gobiernos socialistas habrían incrementado la presión sobre una red de abastecimiento envejecida y con un mantenimiento insuficiente. Como consecuencia, aseguran los críticos, las roturas de tuberías y los cortes de agua se han convertido en una situación recurrente que sufren los vecinos.
La situación en la urbanización Calypo-Fado también continúa generando malestar. Los reproches apuntan a que, después de más de tres décadas de gobiernos socialistas, el servicio de agua sigue sin municipalizarse, mientras la empresa gestora continúa aplicando subidas de precios a los residentes. A ello se suma la preocupación por la existencia de antiguas tuberías de fibrocemento, un material actualmente prohibido.
En materia de alcantarillado y saneamiento, las quejas vecinales son igualmente frecuentes. Diversas calles de los distintos núcleos urbanos del municipio sufren inundaciones cuando se producen lluvias, provocando en algunos casos la entrada de agua en viviendas particulares y daños en mobiliario y enseres.
Desde los sectores críticos se acusa además al equipo de gobierno socialista de intentar desviar responsabilidades culpando a la oposición municipal, especialmente al Partido Popular de Rocío Pérez, por votar en contra de los presupuestos municipales. Sin embargo, recuerdan que el PSOE lleva gobernando de forma ininterrumpida alrededor de dos décadas, por lo que consideran que la responsabilidad de la situación actual recae exclusivamente sobre el ejecutivo local.
Las críticas alcanzan también a proyectos considerados prioritarios por el alcalde, como la construcción del nuevo Ayuntamiento, valorado en alrededor de siete millones de euros mientras que para solucionar los problemas del agua no se destinan fondos municipales. Algunos vecinos ironizan incluso con que el mayor temor político del regidor sería que ese nuevo edificio municipal terminara sufriendo goteras antes de resolverse los problemas estructurales relacionados con el agua en el municipio.











