Aldama dice que le pagó los servicios de unas prostitutas al ex ministro José Luis Ábalos en México
“Soy feminista porque soy socialista”, es una de las frases de José Luis Ábalos que quedarán para la posteridad de la política española. La declaración del empresario Víctor de Aldama en el Tribunal Supremo dentro del juicio del caso mascarillas, además de para apuntar a Pedro Sánchez o una posible financiación ilegal del PSOE, también ha sacado a la palestra uno de los fantasmas que más preocupan en Ferraz y Moncloa: la prostitución, que echa por tierra el supuesto feminismo del que presumen los socialistas.
Uno de los episodios relatados por Aldama en el Supremo en un viaje a México no deja lugar a dudas del carácter insaciable del exministro con las prostitutas: “Koldo me dice: ‘hay que organizar algo al jefe para que se relaje’. Pregunto a qué se refiere y me dice: ‘hay que buscar señoritas’. Se traen unas señoritas y se quedan con Ábalos. Y las pagué yo a esas señoritas”. Muy feminista el entonces número 2 del PSOE y de Pedro Sánchez.
El testimonio de Aldama con las “señoritas” no se queda ahí. El empresario ha relatado en el Supremo cómo se buscó el piso para la examante del exsecretario de Organización del PSOE, en referencia a Jésica. “Estamos hablando de una señorita que está con Ábalos que era una relación extramatrimonial. Yo estaba viendo cosas del señor Abalos con otras señoritas que no ponían ningún tipo de protección”. Es decir, Ábalos le ponía los cuernos a su mujer con Jésica y a ésta con otras prostitutas. “He visto al señor Ábalos llevar a señoritas en el coche oficial”, ha subrayado el empresario.
Según el relato de Aldama, Jésica Rodríguez además daba muchos avisos por problemas en el piso de plaza de España, lo que terminó hartando a los implicados en el pago del piso a Jésica, es decir, a él y a Koldo García. “Yo ya estaba cansado de la situación. Entendí que era la pareja sentimental de Ábalos. Le importaba. Y si él estaba mal con su esposa no iba a entrar. Lo que sí me molestaba y le trasladaba a Koldo es que Ábalos seguía viendo a otras señoritas. Le dije a Koldo: ‘Salgamos ya de esto. Le pagamos un piso a una persona que da muchos problemas’. Koldo dijo que no podía ser porque Jésica tenía cogido a Ábalos por los huevos”
Aldama, además de prostitutas para Ábalos, también conseguía regalos. El empresario ha relatado en el Supremo “los regalos” que hizo a Koldo García: “Un tratamiento de fertilidad para su mujer, una moto y un todoterreno de los baratos”. Lo normal de regalos entre amigos. En definitiva, un panorama con prostitutas y vida desenfrenado que vuelve a dejar en la picota el tan cacareado feminismo del PSOE y de Pedro Sánchez.












Es esta, una de las innumerables y evidentes pruebas de los ” cien años de honradez ” … Y todavía hay subnormales que votan a esta mierda…