Una empleada de una empresa de PCR y pruebas de antígenos asegura que entregó 20.000 dólares al hermano de Koldo en República Dominicana
Aránzazu Granell, empleada de Pronalab, una empresa vinculada a un socio de Víctor de Aldama, aseguró estes jueves en el juicio por el ‘caso mascarillas’ que se celebra en el Tribunal Supremo que entregó un total de 20.000 dólares, en dos tandas de 10.000, al hermando de Koldo García, Joseba, en República Dominicana.
Granell trabajada en un conglomerado de clínicas que se dedicaba a hacer PCR y pruebas de antígenos en República Dominicana. Los dueños eran los socios y amigos de Víctor de Aldama, conocidos como “los mosqueteros”. En su declaración ratificó su declaración en fase de instrucción y dijo que entregó a Joseba García 10.000 dólares en dos ocasiones.
La empleada hizo estas entregas por orden de Javier Serrano, quien ya declaró que actuó de acuerdo a las órdenes de Aldama. Según la testigo, los encuentros con el hermano de Koldo “eran nada, dos minutos”. Lo que no pudo aclarar en si Joseba sabía que los sobres contenían dinero.
En su declaración en este juicio, Joseba García, reconoció que Aldama le pidió el favor de que recogiera unos documentos en Punta Cana (República Dominicana) aprovechando que había viajado allí por motivos personales. En su comparecencia, aseguró no conocer el contenido del sobre que recogió.
A continuación, declaró César Moreno, socio de Aldama y uno de ‘los mosqueteros’. Según la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, habría sido quien abonó las cantidades citadas a Joseba. Sin embargo, Moreno se ha negado a declarar por consejo de su abogado, ya que está siendo investigado en la Audiencia Nacional en el ‘caso Koldo’ como presunto autor de un delito de blanqueo de capitales.
Joseba García aseguró que desconocía el contenido del ‘sobre dominicano’, la primera prueba documental que acredita un pago de comisiones de Aldama a la trama.
Sin embargo una información de ‘El Español’ podría indicar que mintió al Tribunal Supremo. Se aporta una foto que envió una foto a su hermano Koldo con un manuscrito contabilizando los billetes de 100 y 50 dólares que incluía el sobre que el propio Joseba recogió en Punta Cana.
Koldo y su mujer borraron luego la captura de pantalla pero quedó en la caché de una tablet que le fue incautada por la UCO.











