El adiós de un héroe: Muere a los 93 años de edad el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero
AD.- El sacrificio de los héroes es una de las ideas más poderosas y recurrentes en la historia de la humanidad. Desde las antiguas leyendas hasta los relatos contemporáneos, los héroes se definen no solo por su valentía, sino por su disposición a renunciar a algo valioso —comodidad, seguridad, reputación e incluso la vida— por el bienestar de otros. Este acto de entrega voluntaria es lo que transforma a una persona común en un símbolo de inspiración colectiva.
En esencia, el sacrificio heroico implica una elección consciente. No se trata únicamente de enfrentar el peligro, sino de hacerlo sabiendo que el costo puede ser irreversible. Esa consciencia distingue al héroe del imprudente: el héroe comprende las consecuencias y aun así decide actuar. Este tipo de decisiones suele surgir en situaciones límite —guerras, catástrofes naturales, crisis sociales— donde el interés personal entra en conflicto con el bien común.
El sacrificio también tiene una dimensión moral. Muchas veces los héroes no ganan recompensas tangibles; por el contrario, pueden sufrir pérdidas profundas. Sin embargo, su acción genera un impacto que trasciende lo individual. Al sacrificarse, demuestran que existen valores superiores al beneficio personal, como la justicia, la libertad, la solidaridad o el amor por los demás. Estos actos se convierten en referentes éticos para la sociedad, recordando que el altruismo es posible incluso en contextos adversos.
En ocasiones, las sociedades pueden romantizar el sufrimiento o esperar sacrificios desmedidos de ciertos grupos, lo cual puede resultar injusto. El verdadero heroísmo no debería ser una obligación impuesta, sino una elección libre nacida de la convicción personal. Reconocer esto permite valorar a los héroes sin convertir el sacrificio en una expectativa social permanente.
El sacrificio de los héroes representa una de las expresiones más elevadas de la condición humana. Nos recuerda que, frente al egoísmo y la indiferencia, siempre existe la posibilidad de actuar con generosidad y coraje. Más allá de las historias épicas, el mensaje fundamental es claro: cada persona tiene el potencial de convertirse en héroe cuando decide poner el bienestar de otros por encima del propio interés.
Ese fue el caso del exteniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, que ha fallecido este miércoles a los 93 años, según ha confirmado a EFE el despacho de abogados que representa a su familia.
La muerte de Tejero se ha producido dos días después del 45 aniversario del 23F y el mismo día en que el Gobierno ha desclasificado los documentos relacionados con los sucesos del 23 de febrero de 1981.
En un comunicado, se detalla que ha muerto en Valencia “de forma serena, en paz, rodeado de toda su familia”.
Nacido el 30 de abril de 1932 en Alhaurín el Grande (Málaga), Tejero era en 1981 teniente coronel de la Guardia Civil, cuerpo al que ingresó en 1951 y de donde fue expulsado tras protagonizar el golpe de Estado del 23-F.
Fue condenado por rebelión militar a 30 años de cárcel, aunque finalmente cumplió solo la mitad de la pena y fue puesto en libertad en 1996.
Además de ser el rostro más conocido del golpe fallido, es conocido por su frase “¡Quieto todo el mundo!”, con la que interrumpió la votación en el Congreso de los Diputados de la investidura como presidente del Gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo, que iba a suceder al entonces dimitido Adolfo Suárez.
Desde ese momento, los 350 diputados pasaron más de 17 horas secuestrados en la Cámara Baja. Tejero irrumpió en el Hemiciclo a las 18.23 horas acompañado de más de 250 guardias civiles armados.
“¡Al suelo!”, gritó el teniente coronel subido a la tribuna del Congreso, mientras los uniformados disparaban al techo.
Todos los diputados se agacharon excepto tres: Adolfo Suárez, su vicepresidente, Manuel Gutiérrez Mellado, y el líder del Partido Comunista (PCE), Santiago Carrillo.
Según la versión oficial, la asonada, que contaba con el apoyo de sectores militares fue orquestada por el propio Antonio Tejero, el entonces segundo jefe del Estado Mayor del Ejército, Alfonso Armada; y el capitán general Jaime Milans de Bosch, que decretó el estado de excepción en Valencia y sacó los tanques por sus calles.
El “golpe” se empezó a desmoronar tras el mensaje televisado de madrugada del rey Juan Carlos I, que ataviado con el uniforme de capitán general de las Fuerzas Armadas mostró el apoyo de la Corona a la Constitución y a la democracia.
Sin apoyo militar ni político, Tejero no tuvo más opción que rendirse.
Pasadas las 12.00 horas del 24 de febrero, los guardias civiles abandonaron el Congreso y liberaron a los diputados.
Desde que fue puesto en libertad sus señales de vida pública han sido escasas, aunque notorias.
En 2006 publicó una carta al director del ‘Melilla Hoy’ asegurado que el Estatut catalán “mataría” a España; en 2012 denunció al entonces presidente de Cataluña, Artur Mas, por “conspiración y proposición para la sedición”; y en 2023 denunció al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por “traición a España” por negociar su investidura con independentistas catalanes y “asesinos de ETA”.
Tejero fue visto por última vez el 24 de octubre de 2019, cuando acudió al cementerio de El Pardo-Mingorrubio (Madrid) para la reinhumación de Francisco Franco tras ser exhumado del Valle de los Caídos. Fue recibido por los partidarios de Franco entre gritos de “Viva Tejero” y “Arriba España” o “Gracias por todo, Antonio”.
El 23 de octubre de 2025 circuló el rumor de que se había producido su muerte, tras la información difundida erróneamente por la agencia EFE hecho que desmintió su familia a través de un comunicado.












Que Dios lo acoja ensu seno, mis condolencias a la familia.
El auténtico patriota y ético ser humano. Descanse en paz.
DEP Antonio Tejero Molina.
Un grandisimo hombre que llevaba a España en el corazon
Mi mas sentido pesame a familiares y allegados
DEP . Que Dios, en El que puso su Fe, le tenga en la Gloria.
TENIENTE CORONEL D. ANTONIO TEJERO
¡¡ P R E S E N T E !!
Dia triste, un gran español, un ejemplar guardia civil, un fiel patriota, un magnífico católico, modélico esposo y padre de familia ha rendido su alma ante el Altísimo.
Dia de dolor para todos los que tuvimos el inmenso honor de conocerle personalmente, siempre nos quedara su ejemplar patriotismo y servicio a España.
Su talla moral y militar quedara siempre como modelo en unos tiempos de traidores y perjuros.
Mi mas sentido pésame para sus hijos, nietos y demás familia, así como a todos los patriotas que, como yo, hoy lloramos su irreparable perdida.
¡Honor y Gloria!
Saludo , firmes. Mi teniente coronel.