Lugares y hechos inolvidables y a menudo ignorados
Cristina Cazorla Cabrera.- Santa Fe es un municipio de la provincia de Granada situado en el centro-oeste de la la comarca conocida con el nombre de La Vega de Granada, ésta cuenta con uno de los suelos más ricos de Europa y fue aquí donde, a finales del siglo XV, germinaron los primeros brotes de esta localidad. Inicialmente como campamento militar planificado por los Reyes Católicos en plena Guerra de Granada, la que condujo a la culminación del proceso de Reconquista. Siendo de tal calado la adhesión del Reino de Granada a la corona que su símbolo, una granada, pasaría a formar parte de los distintos escudos que España ha lucido, desde los pretéritos tiempos de Isabel I de Castilla hasta los presentes días. Si esto les había pasado desapercibido dirijan su mirada a la parte inferior-central del escudo español.
Aquellos acontecimientos al sur de la península trajeron tres fechas destacables. La primera el 2 de octubre de 1941 cuando el inicial broto, nombrado unas líneas más arriba, dio lugar a la finalización de las obras y el nacimiento de la ciudad. Casi dos meses después, el 25 de noviembre, se firmaron las Capitulaciones para la rendición de Granada entre el Rey Boabdil y los Reyes Católicos. Hecho éste que daría lugar a celebraciones en toda la Europa cristiana. Y finalmente, el 17 de abril de 1492, la corona española financiaría el viaje de Cristóbal Colón en busca de una nueva ruta hacia las Indias mediante la rúbrica de las llamadas Capitulaciones de Santa Fe. Esta fecha cambiaría para siempre el mundo tal y como se conocía y abriría un capítulo de la humanidad que marcaría los siglos venideros. Pues, como ya sabemos, el Almirante y sus barcos arribaron en tierras desconocidas que posteriormente llevarían el nombre de “América”, el extenso continente que abarca norte y sur del globo terráqueo.
Y entre descubrimientos , expediciones al Nuevo Mundo, comercio de materias primas, mezcla de culturas, épicas batallas con los enemigos del Imperio donde nunca se ponía el Sol, posterior decadencia y pérdida de territorios y otros avatares sufridos por los españoles, llegamos al año 1961, en el que se iniciarían unas fiestas anuales por las que cada mes de abril los santaferinos se visten de gala y vuelven a situar su localidad en el mapa, con letras mayúsculas. Les hablo del homenaje a las “Capitulaciones de Santa Fe”, habiendo sido este año el 533 aniversario, en el que entre balcones engalanados, bailes medievales, teatralizaciones de lo acontecido, conciertos de música y un sinfín de actividades ha colado su patita un nuevo y prometedor proyecto, el Festival de Literatura Histórica, que este 2025 celebraba su segunda edición, con un crecimiento sustancial en cantidad y calidad de los ponentes y como consecuencia una mayor respuesta por parte de aficionados y lectores.
Durante 6 días se pudo disfrutar de talleres de lectura y escritura, presentación de libros que versan sobre diversas figuras o hechos históricos, mesas redondas donde debatir de cuestiones tan actuales como el papel de las redes sociales o la inteligencia artificial en la divulgación histórica.
Por poner algunos ejemplos, Francisco Avelino Aguado Blázquez nos condujo con una seria y rigurosa charla, pero no por ello muy amena, por el sendero de un tema a priori bastante árido, sobre todo para neófitos como una servidora, la figura Alfonso II el Casto. Nos presentó sus recientes estudios sobre la figura de este monarca iconómaco y el prominente carácter iconoclasta de la basílica que ordenó construir, San Julián de los Prados, en una época de plena expansión en la península y diversos territorios europeos del mundo islámico y con un Imperio Carolingio que apostaba por la adoración de los Santos y las imágenes. Ildefonso Labrot-Moreno Moleón nos enroló en la sanidad naval de los siglos XV al XVIII y en el reto que supuso para la medicina el paso de las travesías por el Mediterráneo a las atlánticas y oceánicas en general, donde los marineros pasaban meses dentro de las embarcaciones con las consecuentes carencias alimentarias y de salubridad.
Asistimos entusiasmados, sobre todo los médicos que había en la sala, a la explicación de cómo la creación de la Real Armada conllevó a una profesionalización de la cirugía, con la fundación del Real Colegio de Cirugía de Cádiz que, con el paso de los años y siglos, fructificaría en el modelo actual de facultades de Medicina y Cirugía.
Por supuesto, hubo lugar para las mujeres de la historia, como fue el caso con la conferencia sobre ”La mujer en la novela histórica” de Silvia Carnicero, o con la presentación del libro de Isabel San Sebastián, “La temeraria”, sobrenombre con el que coetáneos e historiadores llaman a Urraca I de León. Ésta, siendo la primera reina de pleno derecho en Europa, se ganó dicho apodo por una vida de constante lucha por conservar el poder ante su consorte, Alfonso I de Aragón, que continuamente quiso usurparle la corona.
En otra charla se mencionó a Isabel Barreto de Castro, pontevedresa nacida en la segunda mitad del siglo XVI, una navegante española considerada la primera mujer que obtuvo el cargo de Almirante en la historia de la navegación.
Por tanto se habló de mujeres. Mujeres que de verdad estaban empoderadas, como se dice ahora, por su valía y méritos, que toda niña debería conocer y tener como referentes. Feminismo si odio, ni querer colocarnos en polos antagónicos e irreconciliables.
Todo esto y muchísimas cosas más, que se me quedan en el tintero, se pudieron escuchar de la mano del maestro de ceremonias José Soto Chica, o Pepe como le gusta que le llamen.
Ojalá que propósitos como éste, sin colores, sin ideología y sin enfrentamientos, crezcan cada vez más. Porque si algo tengo claro cada vez que me acerco a la historia es que lugares como Santa Fe o Granada en su totalidad merecen más. Como mínimo merecen que los autóctonos no olvidemos y que reclamemos a los dirigentes que tampoco olviden y coloquen a los pueblos, provincias o países en el lugar que les corresponden.
Sólo me queda felicitar a los santaferinos y desearle buena travesía en todo lo que emprendan.
*Médico especialista – Neurofisióloga Clínica












