La Unión Europea detecta aceitunas marroquíes con niveles de plomo superiores al límite legal
El Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la Unión Europea (RASFF) ha registrado en poco más de dos meses dos partidas distintas de aceitunas verdes deshuesadas procedentes de Marruecos con concentraciones elevadas de plomo detectadas en Alemania y Países Bajos.
Las notificaciones, tramitadas de manera independiente, vuelven a poner el foco sobre los controles de los alimentos importados desde terceros países, aunque las autoridades europeas no han comunicado por el momento ninguna retirada general del producto ni casos concretos de daños para la salud relacionados con su consumo.
La alerta más reciente fue comunicada por Alemania el pasado 15 de julio, después de que una inspección oficial de mercado detectara niveles elevados de este metal pesado en un envío de aceitunas marroquíes.
Los análisis efectuados sobre una muestra habían registrado una concentración de 0,239 miligramos de plomo por kilogramo, según la información recogida por La Razón a partir de los datos europeos. El expediente fue clasificado como una notificación informativa que requiere atención, al apreciarse un posible riesgo.
Países Bajos detectó otra partida por encima del límite europeo
El primer caso había sido comunicado dos meses antes, el 12 de mayo, por las autoridades de Países Bajos. En esta ocasión, fue la propia empresa importadora la que detectó el problema durante uno de sus controles internos. El laboratorio encontró una concentración de 0,158 miligramos de plomo por kilogramo, frente al límite europeo de 0,10 miligramos por kilogramo aplicable a esta categoría de productos vegetales.
El RASFF clasificó entonces la incidencia como de «alto riesgo». Según los datos disponibles, la partida había sido distribuida exclusivamente dentro del mercado neerlandés y tanto el remitente como el destinatario fueron informados del resultado de los análisis.
Los dos episodios no pertenecen al mismo cargamento. El caso alemán fue descubierto mediante los controles oficiales de las autoridades, mientras que el neerlandés salió a la luz gracias a las pruebas efectuadas por el propio importador.
Sin retirada anunciada ni afectados conocidos
Pese a las concentraciones detectadas, no se ha anunciado una retirada general de las aceitunas afectadas ni se han comunicado problemas de salud asociados directamente a su consumo. Las notificaciones tampoco permiten concluir que exista un problema generalizado en las exportaciones marroquíes de aceitunas, ya que afectan a dos envíos concretos e independientes.
Sí muestran, sin embargo, la aparición repetida en un breve espacio de tiempo de partidas del mismo producto y procedencia con niveles de plomo que han activado el sistema europeo de alertas alimentarias.
El plomo está sometido a estrictos límites dentro de la legislación comunitaria por tratarse de un contaminante cuya exposición debe reducirse al máximo en los alimentos.
La normativa europea establece concentraciones máximas de plomo en diferentes categorías de alimentos con el objetivo de limitar la exposición de los consumidores a metales pesados. En determinados productos vegetales, el máximo establecido se sitúa en 0,10 miligramos por kilogramo, umbral que fue superado claramente por la partida detectada en Países Bajos.











