El espectáculo para los votantes del PP es bochornoso
Ángel Expósito.- ¿Si tú o usted fuera Pedro Sánchez qué estaría haciendo ahora mismo? Exacto, yo estaría viendo los toros desde la barrera y dejando que el PP se cociera en su propia salsa. Lo único que tengo que hacer yo, desde Moncloa, después de haber filtrado no se sabe qué para destrozar a Isabel Díaz Ayuso es… esperar. Ellos y ella se van a sacar los ojos. Y el hígado. En público. Y yo, sin oposición, aguanto lo que me dé la gana para convocar elecciones.
Ya lo dijo Otegui, el etarra, del enemigo el consejo… Hay que permitir que Sánchez siga dos años más para que luego siga otros cuatro años en la Moncloa. Lo que no se imaginaban Otegui, Rufián, Pablo Iglesias ni Pedro Sánchez es que iba a resultar tan fácil.
Con el PP despellejándose en público en una especie de Falcon Crest, House of Cards, o el Ala Oeste de la calle Génova.
No se puede gestionar peor todo. Un no sé ni quien tiene razón ni cómo acabará esto. Solo sé que el espectáculo para sus votantes es bochornoso. Para sus militantes en vergonzoso y para sus oponentes es un chollo. ¿Qué digo? Un chollazo.
Más allá del PP y de los nombres propios. ¿Cuál es el problema de fondo?. Porque aquí cada uno barre para su casa. ¿Cuál es el tema de verdad?
El asunto es que Pedro Sánchez se ve en la Moncloa seis años más. Con Batasuna, con Esquerra, con señor de Teruel o de Soria y con las súbditas de Podemos en fila.
El problema es que tras el suicidio colectivo en la calle Génova, y en la puerta del Sol y en Cibeles, Sánchez estará pensando en renovar la flota de los Falcon, en subir impuestos u en seguir soltando etarras. Y todo mientras los únicos que le podrían aguar la fiesta se arrancan la piel a tiras.
El tema es que no sé quién… de verdad, no sé quién… ha montado un follón desde fuera o desde dentro para destruir a Isabel Díaz Ayuso y están consiguiendo (o han conseguido) cargarse a la oposición entera con la inestimable colaboración de la propia oposición. Insisto… no se puede gestionar peor.
Y todo ello cuando se dan las siguientes circunstancias:
1. La inflación disparada y sin freno.
2. La gasolina, el gasoil, el gas y la luz por las nubes.
3. Cientos de muertos que se suman cada día a los ciento treinta mil o ciento cuarenta mil muertos por covid en España.
4. Los fondos europeos que no llegan a las pymes ni a los autónomos y, si llegan, es solo a los amiguetes.
5. Los presos de ETA negociando su libertad y escupiendo a las víctimas.
6. Los golpistas catalanes indultados
7. Las de Podemos rezando para mantener sus ministerios y el casoplón.
8. La deuda disparada.
9. El déficit para nuestros hijos.
Y 10. ¿Acaso nadie se acuerda de la Ley de Educación que aquí el figura nos ha clavado y que nadie va a revocar?
Todo es una locura. Se confirma: Cuando el enemigo se equivoca, lo mejor es no distraerle. Y tú, mientras, pagando impuestos como un autónomo; flipando con lo que cuesta llenar el depósito, mirando cielo para que llueva y rezando para que Putin no empiece la guerra con Ucrania y dejen de subir los costes de todo.
Ah, y mi posdata. Esta mañana me invitaron a participar en el aula de cultura del Club Zayas. Se trataba de analizar la actualidad. Sobre un mapa de Ucrania hemos estudiado geografía y geopolítica y se nos ha caído la cara de vergüenza, a mi el primero, al mezclar el mundo con España. Rusia y Ucrania con Génova y Moncloa. La energía y la guerra… con el poder y los partidos políticos.
Ya lo decía Pío Cabanillas Gallas cuando empezó a desaparecer la UCD: «Cuerpo a tierra que vienen los nuestros».











