Inmigrantes afganos violaron a una niña autista de 14 años en un tren de Londres mientras los pasajeros miraban sus teléfonos: «No sabía cómo decir que no»
Dos inmigrantes afganos están siendo juzgados en Londres por la presunta violación y agresión sexual a una menor de 14 años con autismo en un tren de la compañía Southeastern. Según el testimonio de la víctima, los hechos ocurrieron mientras otros pasajeros permanecían pendientes de sus teléfonos móviles y nadie intervino para ayudarla.
Según publica Daily Mail, los acusados son Baryalai Rahimi, de 25 años, residente en Southall, al oeste de Londres, y Mirebadurahman Sadat, de 29, vecino de Cricklewood, al noroeste de la capital británica. Ambos niegan los 20 delitos que se les imputan, entre ellos varios relacionados con actividades sexuales con una menor de edad.
Según la acusación, los dos hombres localizaron a la adolescente en una estación de tren de una zona rural del condado de Kent el pasado 5 de febrero. La menor, que se había fugado, fue seguida por ambos hasta un convoy que tenía como destino Londres.
Durante el juicio, celebrado en el Tribunal de la Corona del Centro de Londres, el jurado ha escuchado el testimonio policial de la víctima. La joven explicó que Rahimi la habría violado en tres ocasiones en los baños del tren, mientras que Sadat presuntamente la agredió sexualmente otras dos veces.
La menor relató que Rahimi se acercó a ella antes de subir al convoy, la halagó por su aspecto e intentó colocarle repetidamente su abrigo. Aunque inicialmente interpretó el comportamiento como un gesto de amabilidad, aseguró que después comenzó a sentirse incómoda. También declaró que el acusado la besó por la fuerza mientras esperaban el tren.
«No sabía cómo decir que no», explicó la adolescente durante su declaración. La víctima reconoció que tenía dificultades para rechazar las peticiones de los hombres y que temía sufrir represalias si se negaba. «Él es más grande que yo, más fuerte, y no puedo hacer nada», relató a los investigadores.
Una vez iniciado el trayecto, Rahimi le habría pedido que se sentara sobre sus piernas apenas cinco minutos después de subir. Según la declaración reproducida ante el tribunal, posteriormente la besó y realizó tocamientos sexuales sin preguntarle si estaba de acuerdo.
La adolescente explicó que temía que los hombres pudieran hacerle daño si rechazaba sus pretensiones. También aseguró que intentó negarse cuando Rahimi le propuso acompañarlo al baño, donde presuntamente se produjeron las violaciones. La joven describió la agresión como dolorosa y angustiosa.
Las grabaciones de las cámaras de seguridad mostradas al jurado recogen a Rahimi acompañando a la menor hasta uno de los aseos y pasando junto a otros viajeros. También muestran cómo Sadat siguió posteriormente a la adolescente hasta otro baño.
En su declaración policial, la víctima aseguró que Rahimi le había dicho que ambos compartían todo, incluidas las chicas. Después de las presuntas agresiones, los dos acusados fueron detenidos.
Rahimi sostuvo durante un interrogatorio que la menor le había dicho que tenía 17 años y que las relaciones habían sido consentidas. Sadat, por su parte, negó los hechos y alegó tener problemas de memoria.
Rahimi se enfrenta a tres acusaciones de violación, además de varios cargos de agresión sexual y delitos relacionados con actividad sexual con una menor. Sadat niega, entre otros, dos cargos de agresión sexual con penetración.











