El Top 2026 de banderilleros y picadores: hablan los hombres que han rozado las 100 corridas
Cultoro.- Con la finalización de la temporada, llega el momento de analizarla desde distintos puntos de vista: el que ofrecen los profesionales que han formado parte de ella. Si en anteriores artículos se ha puesto sobre la mesa el escalafón de matadores de toros, novilleros y rejoneadores, ahora es el turno de banderilleros y picadores, de acudir a algunos de los nombres propios de una campaña cargada de argumentos para ser calificada como exitosa.
En esta ocasión, Cultoro ha contactado con cuatro hombres de plata y dos de oro para analizar su temporada de 2026 y los retos que tienen por delante. Se trata de seis toreros que no han acompañado a matadores de toros pertenecientes al Grupo Especial, circunstancia que les ha permitido sumar un elevado número de festejos, hasta el punto de que alguno de ellos ha rozado el centenar de paseíllos.
En el apartado de los hombres de a caballo, también conocidos como varilargueros, este medio ha contactado con Manuel Jesús «Espartaco» y Alberto Sandoval. Entre los banderilleros, las entrevistas han recaído en Iván García, líder absoluto de su escalafón, y Rafael González. Completan la nómina Fernando Sánchez y Javier Gómez Pascual, este último un hombre de plata que ha puesto fin este año a una trayectoria intachable en los ruedos.
Era de justicia detenerse en sus respectivas campañas, pues cada uno, desde su parcela, ha sido uno de los nombres destacados de la temporada 2026. Un año en el que también han sobresalido otros profesionales, muchos de ellos a las órdenes de matadores que formaban parte de ese selecto grupo al que se accede una vez que el jefe de filas alcanza las 36 corridas de toros
El picador sevillano Manuel Jesús Ruiz Román «Espartaco» ha sido uno de los varilargueros que más paseíllos ha completado esta temporada, con un total de 85 tardes. Un año en el que ha ido respetando a Pablo Aguado, pero también con El Cid, Tomás Rufo, Borja Jiménez o Diego Urdiales, entre otros, además del novillero con picadores Manuel Quintana, con quien precisamente cerrará la temporada este sábado en Sanlúcar de Barrameda. De este modo, alcanzará los 86 paseíllos y se situará al frente de su escalafón. Una campaña en la que ha sumado siete tardes en Sevilla, además de otras tantas en Madrid.
Una nómina de espadas que evidencia la confianza que depositan en un picador que, a lo largo de su carrera, ha ido de la mano de grandes figuras del toreo. «Eso es algo que agradezco enormemente. Al final, es una satisfacción que cuenten con uno porque significa que haces bien tu trabajo», reconoce, satisfecho por seguir contando con la confianza de quienes descolgaron el teléfono para contar con él en una campaña redonda para el sevillano.
Su trayectoria profesional entra ya en la recta final. El próximo año será el último, con la intención de poner punto final a su carrera allá por septiembre, en el coso del Baratillo. «La que viene será mi última temporada, porque quiero jubilarme, si Dios quiere, para San Miguel en Sevilla», explica un picador que busca medir más sus apariciones en los ruedos. «Quiero dosificarme un poquito más».
Sin duda, será una temporada especial para un varilarguero que sabe que debe respetar los compromisos con Aguado, pero que también quiere seguir acompañando a El Cid siempre que le sea posible. «Si Dios quiere, en 2027 seguiré con Pablo, pero Manuel también es un torero al que aprecio y con el que haré el paseíllo siempre que no coincida con otro compromiso», explica. No obstante, este no se cierra a ponerse a las órdenes de otros espadas que que lo requieran en momentos puntuales.
En el ruedo, la suerte de varas exige una concentración máxima, una cuestión sobre la que también habló el sevillano. El primer puyazo también permite conocer mejor la respuesta del animal y anticipar su comportamiento en el siguiente encuentro. «Ya ha roto el hielo, ha salido todo bien y te ves con más confianza para el segundo puyazo. Sabes cómo se ha venido el toro en el primero y más o menos lo tienes controlado. Una vez que pegas el primer puyazo, ya te sientes mucho más cómodo».
Tras Espartaco, otro de los picadores que más número de festejos ha sumado es el salmantino Alberto Sandoval, quien ha completado una intensa temporada de 76 festejos, una cifra que le sitúa entre los profesionales más solicitados del escalafón de varilargueros. La inmensa mayoría de sus actuaciones han sido en corridas de toros, con una presencia mucho más reducida en novilladas.
Su temporada ha estado especialmente vinculada a Marco Pérez, aunque durante buena parte del año ha podido compatibilizar ese compromiso con actuaciones junto a otros matadores y novilleros. «En septiembre, Marco Pérez ya entró en el Grupo Especial y me quedé respetándole a él. Ese mes solo he toreado con Marco», explica Sandoval, que ha encontrado en esa fórmula la posibilidad de sumar un elevado número de paseíllos antes de concentrar su actividad en la cuadrilla del joven salmantino.
Entre los profesionales a los que ha acompañado durante la campaña figuran Manuel Diosleguarde, Alejandro Marcos y Julio Norte. Con Marcos participó en compromisos de la Copa Chenel, mientras que su relación profesional con Julio Norte se prolongó desde su etapa de novillero hasta la alternativa, en la que también estuvo presente, además de acompañarlo posteriormente en varias corridas de toros.
Más allá de los números, Sandoval reivindica una concepción del tercio de varas basada en la pureza, el temple y el respeto a las indicaciones del espada. «Yo pienso que hay que intentar picar lo más despacio posible y lo más puro posible, y siempre lo que el matador ordene», señala. Procedente de una familia vinculada al mundo de los picadores, reconoce también la importancia del aprendizaje continuo y de observar a aquellos compañeros cuya manera de interpretar la suerte considera una referencia profesional.
De cara a 2027, Sandoval tiene clara su intención de continuar junto a Marco Pérez, ahora ya integrado en el Grupo Especial, una circunstancia que previsiblemente marcará una temporada con mayor estabilidad dentro de su cuadrilla. «Para el año que viene, si Dios quiere, echaré el año con Marco Pérez, respetándole a él. Al estar en el Grupo Especial debe tener cerrada su cuadrilla», asegura.
La posible campaña americana del matador es todavía una incógnita en lo que respecta a su participación, ya que no se ha decidido cómo se repartirán los compromisos entre los picadores de la cuadrilla. «Creo que Marco Pérez toreará alguna en América, pero aún no hemos acordado si voy yo o va mi compañero, o va primero uno y luego otro», explica. Tras un año de 76 actuaciones y una notable variedad de compromisos, Sandoval afronta así una nueva etapa profesional ligada a uno de los jóvenes matadores con mayor proyección del escalafón.










