Reino Unido: varios detenidos por manejar explosivos cerca de una base militar estadounidense
La Policía británica ha detenido este domingo a varios hombres sospechosos de haber cometido delitos contemplados en la Ley de Explosivos en la localidad de Whelford, en Gloucestershire, cerca de la base aérea de Fairford, utilizada por las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos (USAF).
Las autoridades han declarado un «incidente grave» y han establecido un cordón de seguridad en la zona, mientras un equipo especializado del Ejército británico en desactivación de explosivos inspecciona varios vehículos. La Policía de Gloucestershire ha asegurado que la situación se encuentra controlada.
Como consecuencia del operativo, varias viviendas de Whelford han sido evacuadas y sus residentes han sido trasladados a un centro de ocio cercano mientras continúan las investigaciones. La zona registra una importante presencia de los servicios de emergencia, con vehículos policiales, ambulancias y equipos especializados en incidentes con materiales peligrosos.
La Policía no ha ofrecido por ahora información sobre la naturaleza concreta de los hechos investigados ni ha confirmado que exista una relación directa entre las detenciones y la base militar. Los arrestados permanecen bajo sospecha de delitos relacionados con la legislación británica sobre explosivos.
El despliegue se produce a escasa distancia de la base aérea de Fairford, utilizada por fuerzas estadounidenses, que ha adquirido especial relevancia desde el inicio de las operaciones militares contra Irán el pasado 28 de febrero. El Gobierno británico autorizó posteriormente el uso de la instalación por parte de Estados Unidos para determinadas operaciones, después de que inicialmente hubiera rechazado permitir su utilización para acciones ofensivas.
La instalación alberga personal estadounidense y ha sido empleada como punto de apoyo para operaciones aéreas de Estados Unidos. La proximidad del incidente ha provocado un refuerzo de las medidas de seguridad alrededor de la base, aunque las autoridades no han establecido públicamente ninguna conexión entre los arrestos y las actividades militares estadounidenses.
Un portavoz de la USAF ha señalado que el personal estadounidense permanece vigilante y que la unidad de apoyo de combate desplegada en Fairford adoptará las medidas necesarias para garantizar la seguridad de militares, civiles, contratistas y familiares presentes en la instalación.
Las autoridades británicas mantienen el cordón en torno a Whelford mientras los artificieros continúan con la inspección de los vehículos. Por el momento, la Policía insiste en que el incidente permanece contenido y no ha informado de víctimas ni de daños materiales.











