La Junta de Andalucía aprueba una hoja de ruta hasta 2030 para modernizar y blindar la tauromaquia
El Gobierno andaluz ha dado un paso de calado en la ordenación del sector taurino al aprobar la formulación de la primera Estrategia Andaluza de la Tauromaquia. La iniciativa, validada en el Consejo de Gobierno, establece una hoja de ruta con horizonte en 2030 que persigue coordinar las políticas públicas en torno a esta actividad y adaptar el espectáculo a las exigencias sociales, económicas y ambientales actuales. La medida responde al peso específico de la comunidad, que encabeza el volumen nacional de plazas de toros, explotaciones de ganado bravo, escuelas y profesionales en activo.
La estructura del plan se apoya en seis grandes ejes de actuación dirigidos a la modernización y preservación de la fiesta. Entre las prioridades fijadas destacan el reconocimiento cultural, el impulso al tejido empresarial, la actualización normativa y la seguridad en los festejos. Del mismo modo, el documento pone el foco en el fomento del diálogo social, la formación profesional y la recuperación arquitectónica de aquellos cosos históricos que presentan deficiencias o se encuentran en riesgo de deterioro.
El planteamiento de la administración autonómica aborda la tauromaquia desde una perspectiva transversal que excede el acontecimiento taurino en el albero. La estrategia integra de forma explícita el impacto directo del sector en la preservación del ecosistema de la dehesa, la artesanía tradicional, el turismo, la gastronomía y la creación artística, con el propósito de garantizar la transmisión de conocimientos entre generaciones dentro del patrimonio cultural andaluz.
En el capítulo de objetivos, el documento señala como metas prioritarias el relevo generacional, la igualdad, la participación social y la viabilidad económica de las explotaciones y festejos. Para articular estas medidas, la Junta prevé habilitar mecanismos de cooperación entre administraciones, formalizar convenios institucionales y desplegar vías de colaboración público-privada sustentadas en programas de inversión plurianual.
La ejecución del plan contará con la participación de un amplio abanico de departamentos autonómicos, con competencias en materias de agricultura, cultura, medio ambiente, educación, juventud, administración local e inteligencia artificial y transformación digital. El alcance del proyecto se evaluará mediante indicadores de impacto cultural, social y económico, mientras que la dotación financiera precisa se fijará a través de los correspondientes instrumentos presupuestarios de la comunidad.











