Desalojan y reubican a los invasores de la playa del Trampolín de Ceuta y unos 500 vuelven solo unas horas después
La playa del Trampolín completamente vacía. Esta era la imagen que el enclave presentaba sobre las 10.00 horas de este jueves tras el traslado de los 1.200 migrantes —una cifra proporcionada por la Delegación del Gobierno en Ceuta— que pernoctaban en la arena desde su entrada masiva a la ciudad hace tres semanas. Aunque la escena ha durado poco. Horas después de su reubicación, alrededor de 500 personas han vuelto al asentamiento, lo que ha obligado a suspender el operativo de limpieza y desinfección puesto en marcha tras su partida.
El operativo de desalojo ha comenzado a las 7.00 horas cuando la Policía Nacional se ha trasladado a las inmediaciones de la playa ceutí para agrupar a los migrantes, a quienes les han pedido que recojan sus pertenencias con el objetivo de proceder a la reubicación de todos ellos. Los agentes los han acompañado a pie hasta dos de las cuatro nuevas instalaciones de acogida temporal: la de Loma Margarita, a menos de un kilómetro de distancia, y la del Embolsamiento en Loma Colmenar, algo más alejada.
Se han formado dos grupos diferenciando a las personas de origen subsahariano y a las de origen magrebí. Los primeros se han quedado en Loma Margarita, mientras los otros han seguido hacia las instalaciones en Loma Colmenar, próximo a la frontera del Tarajal. El objetivo al separarlos es evitar que se produzcan enfrentamientos, según han puntualizado fuentes cercanas a la Delegación del Gobierno. Durante las últimas dos semanas, la policía ha tenido que intervenir en varias trifulcas entre subsaharianos y magrebíes.
El traslado ha comenzado en torno a las 9.45 horas, y han tardado poco más de 15 minutos en llegar al primer destino, Loma Margarita, donde han accedido los subsaharianos. Los agentes han continuado el camino con las personas magrebíes rumbo a la explanada de Embolsamiento de Loma Colmenar. Entre las dos instalaciones tiene capacidad para albergar a 1.800 personas.
El desplazamiento se ha producido sin incidentes. Todas las personas han accedido a la reubicación de manera voluntaria y sin oposición, según ha confirmado la Delegación del Gobierno. El problema ha surgido cuando, horas después de llegar a su nuevo alojamiento, alrededor de 500 migrantes han regresado al asentamiento, lo que ha obligado a los servicios de limpieza a suspender sus labores de manera indefinida.
Este regreso ha pillado por sorpresa a los agentes. La Administración local ha precisado que no existía presencia de efectivos de la Policía Nacional ni de la Guardia Civil en la zona cuando regresaron los migrantes, por lo que los trabajos de limpieza y desinfección no podrán reanudarse hasta que se den las condiciones necesarias para desarrollarlos con las debidas garantías. El Gobierno ceutí ha concretado en un comunicado que la interrupción responde a motivos de seguridad con el fin de garantizar la integridad de los operarios que participan en el dispositivo».
La previsión inicial pasaba por aprovechar el vaciado del asentamiento para realizar una limpieza integral de la playa con retirada de residuos, recogida de enseres abandonados y labores posteriores de desinfección. Sin embargo, el regreso de centenares de migrantes ha obligado a posponer la recuperación de este espacio del litoral ceutí.
El resto serán realojados en los próximos días
Fuentes policiales habían estimado que en la playa han llegado a juntarse entre 3.500 y 5.000 personas, una cifra que toma como referencia, entre otros datos, los menús distribuidos este miércoles. El resto de migrantes que continúan viviendo en la calle serán trasladados en los próximos días a los nuevos emplazamientos habilitados en la ciudad tras el acuerdo entre el Gobierno central y el Ejecutivo local.
El objetivo prioritario de esta actuación es dar respuesta a la situación de las personas que se encontraban en situación de calle en la zona de la playa del Trampolín y la Loma Colmenar, ofreciéndoles una alternativa de alojamiento y acogida que permita que no tengan que seguir pernoctando en la vía pública o en la propia playa.
Hace unos días la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, no descartó que se ampliasen a 4.000 las nuevas plazas que se podrían habilitar con la instalación de cuatro nuevos dispositivos de atención humanitaria en Ceuta, cuyos trabajos ya han comenzado. Según recoge El Faro de Ceuta, el director del CETI se ha desplazado a la Playa del Trampolín para explicar a los migrantes que se trata de una acción humanitaria y no un proceso de deportación.











