Triste funeral de «segunda» para un soberano pontífice de primera
Enrique López Bermejo de Torres (Foro de AD) .- Del actual “ocupante” del Vaticano no podíamos esperar otra cosa, nada proveniente de él nos puede ya sorprender ni escandalizar tras estos años catastróficos de ilícito pontificado.
Lamentables fueron las primeras fotos públicas del cuerpo de Su Santidad: sin palio, sin calzarle las “mulas papales”, en una pequeña capilla y con un árbol navideño de impropio “decorado”.
Luego ya se trató de desanimar la presencia de delegaciones oficiales. ¿Qué es eso de “invitar” solamente a las autoridades italianas y alemanas?.¿Desde cuando se “invita” a un funeral?. Había interés “oficial” en rebajar la solemnidad del funeral.
Doloroso que solo un soberano reinante asistiese – lo cual honra al Rey de los belgas – y que solo un selecto grupo de jefes de estado centroeuropeos se presentase a rendir homenaje al gran Papa defensor de las raíces cristianas de nuestra Europa. Que no “Eurabia”, cuyos jerarcas ignoraron la despedida.
No menos malvado fue el “cálculo” de fieles que pasarían a rendirle el postrer homenaje. Se publico el numero – ridículamente bajo – de “35.000 fieles”. Al final mas de 200.000 personas pasarían por la no menos “pobre” y desangelada capilla ardiente. Con tan solo dos Guardias Suizos de guardia, sin cirios …
La misma exagerada austeridad en el traslado del féretro a la Plaza de San Pedro. Con orden, se sobreentiende, a los dos únicos suizos de guardia de NO presentar armas al féretro.
Por primera vez desde el siglo VI el Canon Romano no se utilizo en la Misa de Réquien de un Pontífice.
Si bien lo mas infame fue la fría homilía del argentino, donde citó una sola vez a S.S. Benedicto XVII, para nada citó su talla teológica ni sus magnas obras en defensa de la Tradición. Esa sapiencia teológica, de la que él carece, y esa Tradición que tanto odia.
Sí fue cálido el homenaje de que le rindieron los miles de fieles que asistieron, pese a todo, a las exequias, rindiéndole el homenaje merecido. El mismo que Bergoglio le ha negado y lo que vendrá en fechas venideras.











