Una narcolancha embiste una patrullera de la Guardia Civil en el Guadalquivir y deja varios agentes heridos
Nuevo episodio de violencia del narcotráfico contra las fuerzas de seguridad españolas. Una narcolancha ha embestido una patrullera de la Guardia Civil durante una persecución en las inmediaciones de la desembocadura del río Guadalquivir, provocando heridas a varios agentes y daños estructurales en la embarcación policial. La operación ha concluido con cinco detenidos.
Los hechos ocurrieron este jueves, alrededor de las 13.30 horas, cuando efectivos del Servicio Marítimo Provincial de Cádiz detectaron una operación de suministro de combustible entre dos embarcaciones de alta velocidad vinculadas al narcotráfico.
Los guardias civiles, que navegaban a bordo de la patrullera Río Guadalmedina, intervinieron para impedir el trasvase de petacas de gasolina. Al percatarse de la presencia policial, una de las narcolanchas emprendió la huida a gran velocidad.
Los narcotraficantes embistieron la patrullera durante la persecución
Durante el seguimiento, la embarcación fugitiva embistió a la patrullera de la Guardia Civil, ocasionando desperfectos visibles en su estructura y provocando contusiones de carácter leve a varios agentes. Lejos de abandonar la operación, los efectivos del Instituto Armado consiguieron mantener la persecución hasta interceptar la narcolancha frente a las costas de Huelva.
Los cinco ocupantes fueron detenidos y la embarcación quedó intervenida. La patrullera policial sufrió daños en uno de sus costados y en el sistema de ventilación, según informó Canal Sur. Ambas embarcaciones fueron trasladadas al puerto de Chipiona para evaluar los desperfectos y determinar las reparaciones necesarias.
La Guardia Civil denuncia los riesgos de combatir a las mafias del narcotráfico
El incidente vuelve a evidenciar la peligrosidad de las operaciones contra las redes de narcotráfico que actúan en las costas andaluzas, donde las embarcaciones de alta velocidad se utilizan tanto para transportar sustancias estupefacientes como para suministrar combustible a otras narcolanchas.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha reaccionado al ataque advirtiendo de que la seguridad de los agentes no puede depender de la suerte y reclamando mayores medios para afrontar la creciente peligrosidad de estas intervenciones.
La organización ha recordado los riesgos a los que se enfrentan los efectivos del Servicio Marítimo cuando persiguen embarcaciones capaces de alcanzar velocidades muy elevadas y cuyos tripulantes pueden realizar maniobras extremadamente peligrosas para evitar su detención.
El nuevo ataque se produce en un contexto de preocupación por la violencia asociada al narcotráfico en el litoral andaluz. Las asociaciones profesionales insisten en la necesidad de reforzar los recursos humanos y materiales para impedir que las organizaciones criminales continúen poniendo en peligro la vida de los agentes encargados de combatirlas.










