Un detector asegura que el 99% de la premiada novela «Donde el agua trabaja» fue escrito con IA
David Silva Rojas, escritor peruano, fue el ganador el pasado 29 de julio de la primera edición del Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat, organizado por la editorial mexicana Almadía y la fundación española Ventosa Arrufat. El jurado estaba compuesto por tres grandes voces de la literatura hispana: la mexicana Cristina Rivera Garza, la argentina Selva Almada y la ecuatoriana Mónica Ojeda. De la obra galardonada, «Donde el agua trabaja», destacaron la capacidad del autor de representar problemáticas como la explotación laboral o las desigualdades entre trabajadores y jefes sin la necesidad de caer en el moralismo. Rivera Garza alabó su «lenguaje sutil con oraciones breves».
Ahora, una investigación que ha realizado el diario El País dictamina que casi la totalidad del libro fue realizado con ayuda de una inteligencia artificial, un 99%. Para llevar a cabo el estudio, el medio ha utilizado la versión 4.1 de Pangram, detector de contenido realizado con IA, que ha analizado las 26.000 palabras que contiene la obra. Si bien desde el periódico han recordado que la máquina no es infalible y puede cometer errores, la noticia ha causado un inevitable revuelo en el mundo editorial.
Almadía ha publicado un comunicado en sus redes sociales tras la noticia. En él, muestran su asombro ante esta denuncia, pues a ninguna persona integrada en el proceso de selección, edición y publicación le pareció que el manuscrito podría no haber sido hecho por un humano. «Nos acercamos a la obra en su conjunto, atendiendo a su voz, su construcción y los sentidos que abre. Nuestra mirada reúne experiencia, sensibilidad e interpretación (…)», indicaba el texto. A su vez, piden prudencia, por lo que comenzará ahora «una revisión detallada» que pueda verificar si lo que ha concluido Pangram es cierto o no.
Mientras ese proceso se lleve a cabo, han confirmado que todas las actividades con motivo de la publicación del libro durante estos días en España quedan canceladas. Por ello, de momento no se celebrarán las presentaciones concertadas en Madrid (que iba a tener lugar este viernes), Barcelona, Sevilla y Cádiz.
Elegido entre 2204 candidatos
Entre las clausulas del concurso, el cual tiene abierto actualmente el plazo de envío para su segunda convocatoria, se expone claramente que el uso de cualquier herramienta de IA está prohibido y que, en el caso de indicios, la pieza podría ser apartada del concurso. La primera novela de David Silva Rojas fue elegida entre un total de 2204 manuscritos procedentes de 22 distintos países. El éxito también significó la posesión de 20.000 euros.
Este escándalo se revela unos meses después de que un suceso parecido explotara en Francia. La novela escrita por el canadiense-haitiano Thélyson Orélien «C’était ça ou mourir» enfrentaba desde septiembre acusaciones de haber sido escrita por IA, motivo por el que fue descartada de poder alzarse con el premio Goncourt, uno de los más prestigiosos del mundo francófono. Hace apenas dos días, la editorial del Québec Les Éditions du Boréal, que se iba a encargar de su publicación, anunció la rescisión del contrato con el autor por haber comprobado que en la escritura se utilizó IA.
La novela de David Silva Rojas se desarrollaba en su Perú natal y contaba las duras vivencias que sufren los trabajadores del sector agrícola en su país. En la ceremonia donde se falló la decisión del jurado, él declaró que la pieza era el resultado de un largo proceso de documentación con las integrantes de dicho sector laboral. «Escuché sus historias, intenté ganarme su confianza y entender mejor ese mundo», expresó, en otros asuntos, a través de videollamada, ya que no consiguió el visado requerido para viajar a Ciudad de México, urbe donde se dio lugar el evento.










