Indignación en Alemania tras el ataque de un sirio con un amplio historial delictivo a los pasajeros de un tren en Colonia
Un joven sirio de 22 años, acusado de agredir a varios pasajeros de un tren en Colonia en junio, tiene un extenso historial de investigaciones policiales por delitos que incluyen robos, asaltos, amenazas, lesiones y una denuncia por violación, pero nunca ha sido deportado de Alemania.
Los hechos ocurrieron el 21 de junio, cuando el sospechoso intentó empujar a un viajero hacia las vías en la estación Cologne-Trimbornstrasse, luego golpeó a dos pasajeros en un tren S19 y finalmente agredió a un hombre de 47 años en un restaurante de comida rápida de la estación central, donde fue detenido por agentes que indicaron que estaba bajo influencia de drogas, tal y como señala Remix News.
Tras su detención, fue ingresado de manera provisional en un hospital psiquiátrico mientras la Fiscalía de Colonia investiga por lesiones intencionadas, lesiones peligrosas intentadas y tentativa de interferencia peligrosa en el tráfico ferroviario.
Según el listado aportado por el Gobierno regional, el expediente policial del sirio registra sospechas de cinco robos, una receptación, un robo con violencia, un insulto, tres amenazas, once asaltos, trece lesiones peligrosas, once infracciones por narcóticos, una denuncia por violación, una resistencia a la autoridad, dos daños a la propiedad y dos fraudes; sin embargo, el Ministerio subrayó que estos registros «se basan en sospechas» y no permiten concluir la certeza de las acusaciones, ya que ninguna de esas detenciones ha culminado en condenas firmes.
A pesar de este largo rastro de intervenciones policiales y de su nacionalidad siria confirmada por las autoridades, el hombre nunca ha sido expulsado del país, un dato que ha reavivado el debate sobre la gestión de inmigrantes con antecedentes delictivos y los límites de las deportaciones cuando existen dudas sobre la responsabilidad penal plena o cuando los procedimientos se han tramitado en la jurisdicción de menores.











