Hoy España es un inmenso parque cagadero
Fraguas.- La insolencia es el túnel clandestino por donde sale la verdad que oculta el embustero. Por ese agujero inmenso que tiene el hijo de la mal nombrada fluye el descaro insultante con el que paga continuamente a la confiada España. Haciéndose el chulo –arte que domina a la perfección— le dijo a Abascal que él es un perro sin amo. Esa insolencia era una declaración que dibuja el retrato robot de su persona.
El problema está en que la insolencia es reina entre mediocres y Abascal no supo responder. Ni Abascal ni nadie del arco parlamentario ni del inmenso mar informativo que tanto lo señalan.
¿Cómo que es un perro sin amo? Que es un perro ya lo reconoce él, la raza es lo que le falta; por lo tanto es un chucho de esos que no obedecen. Y es que si alguien tiene amo es el Presidente del gobierno; pues está para obedecer aquello que dispone el pueblo. Así que sí, Sánchez. Sí que tienes amo y es el Pueblo Español. Lo que te falta es la educación debida de un perro fiel. El que siempre está en posición de atención esperando la orden de su amo. El que ladra al vecino cuando de asoma y le muerde la mano si la mete dentro de la verja. Sin embargo tú, chucho, como tal te quedas a la sombra en La Mareta, oliendo los culos de otras perras o perros – a cada uno que le muerda el perro o la perra que elija– El perro bueno, el de raza y educado, responde de inmediato, es la diferencia. El chucho se dedica a eso y a visitar los parques cagaderos. Hoy España es un inmenso parque a tal efecto. Si algo te salva, hijo de la mal nombrada, es que en el cagadero del parque el perro es el rey; pero ese sí tiene raza. Hasta para esto eres segundón.
Ave María Purísima.











