Nuestro Gobierno es traidor
Fraguas.- Casi tengo que hablar por instinto, pues llevo más de diez años sin ver la televisión; pero siempre por otros medios soy capaz de tomar el pulso a lo que en ella se debate y, sobre todo, a cómo se debate.
Los españoles siempre hemos hecho gala del sentido común. Nuestra historia se afirma en la coherencia y no hay mácula en ella. De hecho somos, si no el único, uno de los pocos países que no cuenta con genocidios en su haber. La cuenta de los tontos siempre la hemos puesto en el apartado del Parlamento y la de los malos en la del ejecutivo; el pueblo siempre estuvo en la idiocia. Pero el idiota, amado lector, es idiota porque desconoce el dolo que penetra desde la maldad y repite los mismos errores con el motor de la ignorancia. El imbécil, como son todos los de la oposición, repite los errores sabiendo que la sombra del dolo cubrirá a nuestra gente. Eso es España:
Nos cuenta el hijo de la mal nombrada que lo de Ceuta es una operación de Israel, Rusia y Tartaria. Otros señalan a EEUU y España entera, menos el Presidente, sabe que es cosa de Marruecos. Da semejante explicación a los españoles “con dos cojones” y se queda tan pancho. Lo repite el Ministro del interior y los loros del séquito de la izquierda y, parece ser que, a España le vale ¡Cómo si fuera el principal problema el autor intelectual de la invasión! La verdad del barquero es que el ejecutivo nacional no ha sabido, o no ha querido, defender la frontera más pequeña de la Patria. El principal motor de la Constitución Española es la defensa de sus ciudadanos y lo demás, cuando ésto está en riesgo, sobra. Sobra la lucha ideológica, la lucha de sexos, la política de fomento, la fiscal, la política medioambiental, sobra todo. El trabajo más fácil para un político es la defensa de sus fronteras; pues todo el mundo entiende que en ese momento se delegue en el Estado Mayor del Ejército, ellos saben cómo actuar. Si no se ha actuado con ese simple libro de instrucciones es que, por fuerza, se es cooperativo con los invasores. No hay más.
Nuestro Gobierno es traidor. Cuando toda España sale a la calle a pedir prisión para el Presidente, amigo del enemigo, es porque la permeabilidad natural de la inteligencia de los pueblos así lo ha establecido. Toda España señala a Pedro Sánchez de traidor ¿Dónde está la fiscalía? ¿Y los jueces? Quiero recordarles que por encima del poder judicial está la autoridad de la Nación. El poder Legislativo está secuestrado por el régimen del 78 y no se espera nada de él. Y el cuarto poder, la prensa, está en el asunto más peligroso de la historia de la humanidad. Ellos siguen otro librillo, el de la muerte. Quizás no lo sepan, pero es una evidencia: En la República de Weimar, la Alemania pre-Hitler, la prensa fue esencial y necesaria para deshumanizar a los judíos. Kilómetros de tinta se usaron para describir hasta la saciedad a los judíos como ratas y con descalificaciones que hicieron posible que el alemán de a pie los viera como si no fueran humanos. Fue de esa manera como se apartó el remordimiento cuando hubo que aniquilarlos. En España está ocurriendo y nadie lo denuncia. Las televisiones colaboracionistas se hartan de calificar a españoles trabajadores de fascistas. La palabra Neonazi ha entrado en sus líneas editoriales con fuerza hitleriana. El acoso o la anulación de periodistas con los mismos epítetos es común y el señalamiento a la prensa alternativa como ultraderecha está aceptado en “este país”. No hay otra intención más que conseguir que la masa entienda a una parte de españoles como robots deshumanizados que no merecen derechos ni vida. Es el principio de un capítulo que se suponía leído.
Y ahora vuelvo al principio de este artículo: Son los imbéciles de la televisión los que defienden al Gobierno y atacan e insultan a los líderes de la oposición —y llaman fascistas a todo el mundo— Desconocen que un líder de la oposición forma parte del Legislativo y, por tanto, te caiga bien o te caiga mal está en tus filas de lealtad a la Nación. Por mucho que los desprecies son de tu bando. Lo natural en democracia es que la prensa se alinee con ellos para fiscalizar al gobierno; pero ya vemos que telepedro y otras prefieren el librillo de la muerte. Contemple el futuro de España, amado lector, pues se lo estoy poniendo clarito. Ceuta es una herramienta más para que los grandes medios expongan a fascistas y neonazis en primera plana. La ceguera del imbécil no sabe de matemáticas y cuenta por miles a la ultraderecha y por cientos a los invasores. Pensará que estas cosas ya no pasan; sin embargo: “arrieros somos y en el camino nos encontraremos”. Verá en las próximas elecciones como hordas de imbéciles, idiotas que se dañan a sí mismos, echarán la papeleta del PSOE pasando por encima de su dignidad, de su historia y de la coherencia mínima exigida por un pueblo que respeta a Europa y no es respetado por Europa, tolera a Marruecos y no es tolerado por Marruecos y se involucra en guerras a miles de kilómetros, pero se caga en su acera. El librillo funciona y el votante de izquierda sabe que la culpa de todo esto es de Franco y que España está llena de fascistas neonazis que hay que erradicar. Esa es la única verdad.
Dijo Churchill a Chamberlain: “Elegisteis el deshonor en vez de la guerra y tendréis deshonor y tendréis guerra”.
Ave María Purísima.











