El 80% de los inmigrantes que viven en Sajonia-Anhalt se plantean abandonar el Estado tras la victoria de AfD: «Pedimos que establezcan programas de acogida»
La atronadora victoria de AfD en el Estado de Sajonia-Anhalt, con un 43,8% de los votos el 6 de septiembre de 2026, ha reavivado el temor que ya expresaban las organizaciones de inmigrantes meses antes de las urnas. El partido de Ulrich Siegmund se quedó a tres escaños de la mayoría absoluta, pero el resultado duplicó su apoyo de 2021 y dejó a la CDU en su peor registro histórico en el land. Para parte de la comunidad inmigrante, especialmente siria y de origen árabe, el mensaje de «remigración» y «cultura de despedida» que la AfD sajona llevó en campaña se ha convertido de pronto en una hipótesis de gobierno.
Meses antes de la votación, el Landesnetzwerk Migrantenorganisationen Sachsen-Anhalt (LAMSA) había difundido una encuesta interna según la cual el 80% de las personas de su red se planteaban abandonar el Estado si la AfD llegaba a gobernar. Representantes como la siria Batoul Nayouf resumían el ambiente con la frase «estamos sentados sobre maletas hechas». Mamad Mohamad, entonces director de la red, llegó a decir que él mismo consideraría irse. Esas declaraciones no equivalían a un éxodo ya en marcha, sino a un aviso sobre los planes de deportaciones y recortes en acogida que la AfD había puesto por escrito.
Tras conocerse los resultados, no se ha producido una avalancha de anuncios individuales públicos de árabes o sirios que declaren haber reservado ya el vuelo. El caso más difundido en redes —un médico sirio que decía tener el avión comprado— correspondía a una cuenta de sátira. Lo que sí persiste es la incertidumbre: Sajonia-Anhalt tiene un porcentaje de extranjeros inferior a la media alemana, pero muchos de quienes llegaron a partir de 2015 trabajan como médicos, en residencias o en el comercio y temen que una política de «ofensiva de remigración» les afecte aunque tengan permiso de residencia.
Organizaciones de inmigrantes piden ahora que otros estados y el Gobierno federal actúen con rapidez. «Pedimos que establezcan programas de acogida», resumen algunas voces del colectivo, en referencia a mecanismos que faciliten el traslado a landes con otra mayoría política o a ayudas para quienes decidan reubicarse. Argumentan que una salida desordenada de personal cualificado —hay cientos de médicos y enfermeros de origen sirio en el este— agravaría la ya grave escasez de mano de obra en un territorio que lleva décadas perdiendo población.
El desenlace político sigue abierto. El resto de partidos mantiene el «cortafuegos» y no está claro si habrá gobierno de AfD, una gran coalición improvisada o nuevas elecciones. Mientras tanto, la cifra del 80% circula de nuevo como símbolo del malestar, aunque corresponde a una encuesta previa de una red concreta y no a un recuento oficial de salidas. Lo que sí es un hecho es que la victoria de AfD ha convertido en urgente un debate que en Sajonia-Anhalt ya no es hipotético: si una parte relevante de quienes llegaron en la última década decide irse, el estado perderá no sólo vecinos, sino también trabajadores que hoy cubren huecos que la demografía local no llena.












