Hoy: los españoles no sanchistas, movilizados por Ceuta
La gravísima crisis de seguridad nacional por la violación de nuestra integridad territorial en Ceuta pone de manifiesto la carencia de un gobierno de España digno de tal nombre. Porque la defensa de la integridad del territorio está indisolublemente unida a la soberanía nacional, que es el fundamento de todo Estado, como organización jurídica de un país soberano e independiente. “La defensa del interés general del país y del bien común de sus ciudadanos” es la misión esencial de todo gobierno digno de tal calificación, y ambas responsabilidades han sido abandonadas en la actual gravísima crisis nacional por parte del Frente Popular social comunista. La reaparición de Sánchez tras sus vacaciones, reivindicando su derecho a descansar como cualquier otro ciudadano, pone de manifiesto quién es. Olvidando que ese derecho está subordinado en la persona de un presidente del gobierno a atender a sus elevadas responsabilidades al servicio de España y los españoles.
En su patética reaparición puso de relieve su manifiesta incapacidad para estar al frente de la institución que debe velar por esos principios. Atribuyendo la responsabilidad de lo sucedido a “Putin, Netanyahu y la internacional ultraderechista”, mientras situó a Marruecos también como “víctima” de lo sucedido. Y además le reiteró el agradecimiento por su ayuda para superar rápidamente la crisis: que un mes después ya vemos lo superada que está para los ceutíes. Y por si fuera poco todo eso, criticó al Rey por su “lejanía de Ceuta” frente a sus “numerosas visitas a ella y Melilla en sus 8 años en el gobierno”. Algo no sólo insólito en nuestro régimen constitucional de monarquía parlamentaria en la que el Rey “reina pero no gobierna”, sino faltando ante todo a un mínimo respeto personal e institucional. Además de faltar a la verdad sobre los presuntos 20 años de reinado, eso sí, dejando clara su preferencia por Mohamed VI sobre Felipe VI. Su ataque a la Corona, unido a los precedentes de sus Óscars (Puente y López), indican una estrategia de ataque al régimen constitucional planteando un inexistente debate entre Monarquía y República. Que sólo existe entre sus socios de Bildu, los separatistas catalanes y los “progresistas comunistas” de su Frente Popular, émulo de su predecesor de la Segunda República de infausta memoria. Manifestando asimismo su voluntad de presentarse nuevamente a las elecciones y seguir en La Moncloa. Para lo que pretende hacer del debate Monarquía/ Tercera República, y nueva Constitución, el eje de su programa buscando otro enfrentamiento civil. Hoy, una multitud de españoles no sanchistas darán un intenso testimonio de solidaridad con Ceuta y los ceutíes.











